Por @Alvy — 17 de Octubre de 2014

En cierto rebuscado modo, esta canción se escribe a sí misma – o casi. Comenzando por la sugerencia del autocorrector (the) se van eligiendo palabras tras palabra hasta que más o menos tengan sentido. Unas palabras sugieren otras, y así hasta el infinito y más allá.

Jonathan Mann debió pasarse un buen rato hasta conseguir la toma correcta para luego cantarla con ritmo y gracia, sobre todo teniendo en cuenta que rimar, rima poco, pero la pieza final es bastante resultona.

Es música con base tecnológica, algoritmos y un poco de inteligencia artificial: me recordó ese meme sobre la diferencia entre la música de hoy en día y la de los 80 que circula por ahí…

Beyonce-Vs-Bohemian

Compartir en Flipboard  Compartir en Facebook  Tuitear


Economía Digital Netflix sabe más de ti de lo que crees Netflix sabe más de ti de lo que crees La app que evita el despilfarro de alimentos Facebook producirá series para competir con Netflix y Amazon El turismo sí puede ser sostenible La letra pequeña del fin del roaming puede amargar las vacaciones