Por @Alvy — 15 de Enero de 2018

Mechanical Computer

Charles Babbage y Alan Turing asentirían orgullosos y sonrientes ante este ingenioso «invento».

Se trata de una descripción de la forma mecánica de crear puertas lógicas utilizando únicamente placas y pernos articulados simples, del estilo de los que incluyen juegos de construcción como el Mecano. El trabajo puede leerse completo en inglés aquí: Mechanical Computing Systems Using Only Links and Rotary Joints [PDF] y describe cómo la base para crear puertas lógicas AND, NAND, NOR, NOT, OR, XNOR y XOR – y por extensión, dado que es un sistema Turing completo, cualquier dispositivo de computación imaginable. (Bonus: uno de los autores es Ralph Merkle, el inventor del hashing en criptografía.)

Naturalmente, el invento tiene un problema: es un concepto teórico y aunque se pueden crear puertas lógicas y conectarlas unas con otras a pequeña escala pronto la fricción y el rozamiento hacen imposible desplegarlo para crear una «computadora mecánica» que sirva para algo más que como demostración. Y es que por mucho que se minimice el efecto multiplicador a la hora de calcular calentaría las piezas por un lado y requeriría muchísima energía – por no hablar del peso, la complejidad de la máquina y que probablemente las piezas se rompieran antes.

Al menos, como decía alguien en Hacker News: «es una computadora que cuando no está calculando no consume energía», lo cual es un avance respecto a las computadoras electrónicas convencionales.

Mechanical Computer
El diseño de una puerta lógica para una computadora mecánica a nanoescala

Sin embargo, aun hay una aplicación interesante: la utilización del concepto en diseños de microfabricación o nanotecnología. Cuando el tamaño de las piezas es extremadamente pequeño y el rozamiento casi inexistente –a nivel molecular– sería posible que pudiera utilizarse la idea para algo práctico. Cuando menos, dicen los autores, «podrían competir al nivel de eficiencia con el de los ordenadores electrónicos convencionales.»

No está mal para unas cuantas «piezas de Mecano».

(Vía Boing Boing + Hacker News.)

Relacionado:

Compartir en Flipboard  Compartir en Facebook  Tuitear

Por Nacho Palou — 15 de Enero de 2018

Kottke recupera este minidocumental autopromocional que recorre la fábrica de lápices y ceras de colores de General Pencil. Situada en la ciudad de Jersey, en New Jersey, la fábrica lleva funcionando desde 1889, dirigida por cinco generaciones de la misma familia, los Weissenborn, que había emigrado desde Alemania en 1854 para, precisamente, “fabricar lápices” en EE UU. Por las máquinas de General Pencil también han pasado varias generaciones de empleados, creando una estrecha relación entre empleados y empleadores.

Más recientemente The New York Times ha publicado un fantástico reportaje fotográfico titulado Inside One of America’s Last Pencil Factories, con imágenes de Christopher Payne y texto de Sam Anderson.

Compartir en Flipboard  Compartir en Facebook  Tuitear
Por @Alvy — 15 de Enero de 2018

Jonas Neubauer estaba intentando batir el récord del mundo de Tetris –en en directo por Twitch– en su variante 100 líneas cuando pulverizó otro récord sin darse cuenta: el de mejor tiempo para llegar a 300.000 puntos.

El equivalente en atletismo sería algo así como batir el récord de los 100 metros lisos cuando haces la carrera para realizar un salto de longitud.

Los que estaban siguiendo la retransmisión tuvieron que avisarle de que con 1 minuto 57 segundos había superado el récord (hacia 02:13 en el vídeo), porque él seguía dale que te pego en pos de su marca. Es en 02:45 cuando se da cuenta de que le están diciendo que acaba de batir el otro récord y además con la primera marca por debajo de 2 minutos de la historia.

Como bien dicen en sus comentarios, es «un estupendo plusmarquista accidental» porque «debes ser realmente bueno cuando bates un récord del mundo sin siquiera saber lo que has hecho.»

Relacionado:

Compartir en Flipboard  Compartir en Facebook  Tuitear
Por Nacho Palou — 15 de Enero de 2018

Las motocicletas de tres ruedas tienen varias ventajas en circulación urbana: ofrecen mayor estabilidad, se sujetan “solas“ al detenerse (en un semáforo, por ejemplo) y la potencia del motor se regula de manera diferente al ser triciclos y no motocicletas de dos ruedas. Y por otro lado no son mucho más anchas que un escúter convencional. Sin embargo son menos ágiles y menos manejables que las motocicletas de dos ruedas, especialmente a alta velocidad y en carretera.

Hace unos años Kawasaki mostró su idea conceptual de una motocicleta que servía como tal y también como triciclo (o escúter de tres ruedas) modificando su forma sobre la marcha. En “modo ataque” (ejem) las dos ruedas delanteras se juntan y la suspensión reduce su altura, asemejando su geometría a la de una motocicleta de carretera y llevando el cuerpo del piloto a una posición más horizontal y aerodinámica, más deportiva.

En ciudad, en cambio, las dos ruedas delanteras se separan y la suspensión delantera se levanta, cambiando la postura del conductor a una posición notablemente más erguida, que es las más adecuada para circulación urbana.

En el vídeo no se ve gran cosa de la motocicleta (también sucede que es una idea y no un producto, siquiera al parecer un prototipo), porque es demasiado oscuro y “futurista”, pero en 1:35 se ve cómo la Concept J se transforma de un vehículo a otro al estilo del coche de Inspector Gadget.

Vía AutoBlog.

Relacionado,