Por @Alvy — 15 de Septiembre de 2026

En el videoblog Creativo en Japón han entrevistado a Ismael Sánchez Soriano, responsable de gestionar nueve salones de máquinas recreativas en la zona de Ontinyent (Valencia) durante los años 80 y 90. Me ha parecido suficientemente representativo de cómo era el negocio en aquella época en la que los videojuegos eran lo más pero nadie los tenía en casa: había que irse a «las máquinas» a jugar pagando.

Curiosamente, Sánchez combinaba muchas funciones: alquilaba locales, compraba máquinas y también hacía acuerdos con otros lugares para instalarles las máquinas y repartir beneficios al 50 por ciento.

Museo del Videojuego Arcade Vintage / Foto (CC)-by AlvyUna distinción curiosa que hace es la de máquinas (la cabina en sí, con su decoración y pantalla) y placas que eran el hardware y el software que hacían funcionar los videojuegos. También eran críticos los monederos, que era donde se recogía la recaudación. En aquella época, las partidas solían costar 25 pesetas (0,15 euros) que ajustados a la inflación serían entre 1,50 euros para el poder adquisitivo de 1980 o unos 0,40 euros para 1999 (aunque entonces ya habían subido a 100 pesetas, esto es, 1,60 euros).

El negocio de Sánchez era la cadena de recreativos Rocabola, donde destacaban sus neones verdes y amarillos, ponían música y tenía hasta un pequeño bar junto a la zona de cambio de monedas. En algunos organizaba campeonatos de futbolín (lo más «baja tecnología» del salón) y cuenta que utilizaba la tecnología punta, un Commodore, para mostrar nombres y puntuaciones en la pantalla.

Las partidas de 25 pesetas acababan convertidas en sacos de monedas que llevaba al banco una vez por semana. No recuerda bien lo que costaban las placas ni las máquinas (hace ya 40 años), pero las recaudaciones se valoraban precisamente en sacos. Sí recuerda que una máquina completa debía amortizarse en dos años como máximo; cambiar la placa por otro juego, en menos de seis meses.

Grandes éxitos de los recreativos de la época

Entre las mejores máquinas arcade recuerda Indiana Jones y el templo maldito como una apuesta duradera, y que Bubble Bobble, Tetris y Street Fighter II estaban entre los títulos más solicitados.

¿Eran todas las placas de videojuegos originales? No siempre. Aquellos negocios combinaban placas originales con «copias» (bootlegs) más baratas, para rentabilizarlos. Tal y como explica, en aquella época no estaba muy claro si eso era legal o no, si se les aplicaban las leyes del copyright o no y nadie le daba mucha importancia (ni creía estar haciendo nada «malo»).

Los antros - salones recreativos / Pedro Vera
Los «antros» (salones recreativos) de los 80 y 90s, vistos por el siempre agudo ojo de Pedro Vera

El enemigo más peculiar de los salones dice que eran eran los encendedores piezoeléctricos, el mítico Magiclick: contaba la leyenda (que en este caso era bien real) que mediante una descarga en la ranura de las monedas se podían «alterar la electrónica» y volver loca a la placa, que a veces daba una partida gratis, o marcaba 99 créditos… O estropeaba irremisiblemente la máquina (que era lo más chungo para los propietarios).

Aunque no lo menciona, en aquella época algunas máquinas tenían también un truco para conseguir partidas gratis que era introducir una moneda de peseta o un duro (5 pesetas) por la trampilla de devolución de monedas, lanzándola con fuerza hacia arriba. Si se acertaba, el mecanismo hacía el click de la moneda al pasar y daba una partida, eludiendo el selector de monedas. Así que se conseguían partidas «con descuento».

Lo más entrañable es que, como cuenta, los salones recreativos eran también lugares de encuentro. En muchos había zonas para sentarse, quedar con los amigos y pasar el rato sin jugar. Pero también había matones, clientes que espantaban a otros y máquinas maltratadas, insultadas y vilipendiadas.

La llegada de las consolas domésticas hizo que la gente dejara de ir a los salones. Y tener que convertir todos los monederos de monedas de pesetas a euros le dio la puntilla, en su caso. Muchos sacos de monedas después, cerró el negocio, pero ha dejado una buena historia de economía, tecnología y recuerdos de la época de las máquinas de videojuegos.

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Por @Alvy — 15 de Septiembre de 2026

El mapamundi del Lago Klejtrup, un jardín con forma de mapa que puede verse desde el aire / Google Earth

En el año 1944 en Hobro, Dinamarca, un campesino se inspiró en el aspecto de una piedra que se encontró para comenzar a construir pacientemente un mapa del mundo a su alrededor. El resultado fue el mapamundi del Lago Klejtrup, una simpática idea de un planisferio de la Tierra que está enclavado en la Tierra misma. [Céntralo en la bandera roja y gíralo 90 grados en Google Earth.]

El mapamundi del Lago Klejtrup, un jardín con forma de mapa que puede verse desde el aire / Google Earth

El buen hombre tardó 25 años en construirlo, a un tamaño de 45 × 90 metros (escala 1:400.000 más o menos) de modo que es perfectamente visible desde el aire, y recorrible por tierra. De hecho parece que es toda una atracción turística.

Aparte de lo interesante y simpático del mapa en sí, según el Teorema del punto fijo de Brouwer ha de existir algún punto del planisferio ajardinado que coincida exactamente con el punto de la Tierra sobre el que se encuentra. Incluso aunque esté girado unos 90 grados respecto al Norte real, como es el caso.

En este mapa en concreto ese punto está lógicamente en la zona de Klejtrup, Dinamarca, pero seguramente se necesitaría una lupa para afinar hasta 0,1 × 0,2 mm para indicar, más o menos, dónde está el propio mapa. Y si quisieras acertar con una precisión de 1 cm, habría que irse hasta los 24 nm. Pero ahí estaría.

¿Qué sucede si te llevas una foto del mapa y estás dentro del planisferio que está dentro del planeta que representan ambos? Mmm…

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Por @Wicho — 15 de Septiembre de 2026

Una colección de SMS supuestamente de Netflix con uno real perdido entre ellosA partir de hoy, martes 15 de septiembre de 2026, los operadores de telefonía móvil en España están obligados a aplicar el bloqueo de aquellos mensajes (SMS, MMS, etc) que se identifiquen con un nombre que no esté incluido en el Registro de alias de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia CNMC. Ya era siglo.

Quien más y quien menos –y creo que no conozco a nadie que no– ha recibido SMS falsos de su banco, de un banco del que no es cliente, de diversos servicios conminándole a verificar la forma de pago porque si no su cuenta se verá suspendida… Y todos ellos más que un duro de madera. Es lo que se conoce como smishing.

Aunque casi siempre salen en el mismo hilo que los mensajes auténticos del banco o servicio en cuestión como se puede ver en la captura de al lado, en la que todos esos SMS de Netflix son falsos salvo uno que tiene un código de acceso temporal.

No hay más que fijarse, si sabes un poco de esto, en las direcciones en las que se supone que hay que pinchar para arreglar lo del pago para darte cuenta de ello. Pero no todo el mundo sabe un poco de esto. Ni tiene por qué saberlo.

Y es que para los malos era trivial falsificar el nombre de la cuenta, lo que aumenta la confusión.

Así que está muy bien que por fin las operadoras tengan que empezar a bloquear ese tipo de mensajes, que ya no llegarán a su destino. Habrá que ver cómo funciona el sistema. Pero si intercepta un mensaje trucho de esos, algo es algo.

El siguiente paso es atajar esto en los servicios de mensajería como WhatsApp y similares, aunque la solución técnica es más compleja.


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Por @Wicho — 15 de Septiembre de 2026

En 2011 Airbus anunció el A350-1000, la versión alargada de su avión más moderno, que Boeing percibió rápidamente como una amenaza a las ventas del 777-300ER, uno de sus aviones de mayor éxito y que traía pingües beneficios a la empresa. Así que el consejo de administración decidió que era necesario responder de manera rápida y ágil a esa amenaza con una versión actualizada del 777, el 777X, que fue presentado en 2013.

El plan era sencillo: coger el fuselaje del 777, añadirle nuevas alas y motores, y ponerlo en servicio antes de que Airbus pudiera sacar al marcado el A350-1000. A fin de cuentas el 777 era un avión maduro que llevaba años en el mercado así que, ¿qué podía salir mal?

Pues aparentemente todo, según se puede ver en el vídeo
777X: The “Simple Upgrade” That Became Boeing’s WORST Nightmare, 777X: la «simple mejora» que se convirtió en la PEOR pesadilla de Boeing.

Seguir leyendo: «Un resumen de los problemas que ha tenido el Boeing 777X durante su desarrollo y que han retrasado años su entrada en servicio (y contando)»


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