Por @Alvy — 15 de Agosto de 2026

(CC0) Pixhere

Dormir y soñar siguen teniendo mucho de misterio. Para mí sigue siendo una de las grandes incógnitas de la ciencia, aunque haya muchas teorías sobre por qué dormimos y por qué soñamos. Una de las preguntas más interesantes sobre este periodo de descanso obligatorio sin el cual no podemos vivir es cómo consigue el cerebro desconectarse sensorialmente del exterior sin dejar de funcionar, pero al mismo tiempo no ignorando por completo lo que sucede en el cuerpo… porque fuera puede haber «peligros» (¡y despertadores!)

Ahora un nuevo estudio de las universidades de Lausana y Ginebra aporta una pista sobre lo que han llamado redistribución del procesamiento sensorial. Según dicen, al entrar en sueño REM, la fase de sueño profundo, el cerebro no «apaga» todos los sentidos de golpe, sino que va cambiando de prioridades. Poco a poco va prestando menos atención a los sonidos del entorno y más a las señales internas, como pueden ser los latidos del corazón.

La diferencia entre las fases ligeras y profundas del sueño REM se conocen como fases tónica y fásica; esto sí es bien conocido. En el estudio, los investigadores estudiaron a 25 voluntarios durante dos noches mediante electroencefalografía (EEG), comparando las respuestas cerebrales ante los sonidos externos con las provocadas por los propios latidos del corazón. El patrón fue interesante y bastante claro: la respuesta a los sonidos disminuía poco a poco mientras que la atención a las señales cardíacas aumentaba.

La conclusión es que el cerebro no se limita a «cerrar la puerta» a los estímulos del exterior, sino que redirige su atención sensorial hacia dentro, al propio cuerpo. A partir de los datos de las mediciones, los investigadores crearon una especie de «índice audiocardíaco» que indica hasta qué punto el cerebro está más pendiente del cuerpo que del entorno. Además de suponer un pequeño paso para entender mejor cómo funciona todo esto dicen que también se podría usar para estudiar estados alterados de consciencia, como las personas que están en coma o casi inconscientes.

Eso de dormir es muy raro

(Vía Medical Xpress.)

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Foto (CC) Pixhere.

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Por @Alvy — 15 de Agosto de 2026

Dibuja, escucha y sorpréndete: así suena tu arte convertido en un tambor virtual

La explicación corta de Eigendrum es que si se hacen clics sobre la figura del recuadro el «tambor» hace ruidos agradables y divertidos. También se pueden pulsar algunas teclas, y cambiar de un círculo a un pentágono o una estrella, pero esa es básicamente la idea: convertir cualquier garabato en vibraciones y sonidos de tambor mediante avanzados cálculos geométricos.

La explicación larga es que Eigendrum, autodenominado «un estudio del plano vibratorio», es uno de esos experimentos que mezclan matemáticas, física y sonido de forma entretenida. El programa no reproduce sonidos pregrabados, ni se inventa los armónicos: resuelve ecuaciones y sintetiza las frecuencias resultantes. En las explicaciones (en Github) aparecen términos como Laplaciano, Bessel, Chladni o «par isoespectral de Gordon-Webb-Wolpert», que no son obvios de entender.

Para el resto de nosotros los mortales, lo importante es toquetear. Las vibraciones pueden verse gráficamente, lo cual es parte de la gracia. Hay algunos ajustes como la frecuencia, equilibrio o la malla, que algunas yo no sé ni lo que son. En total hay 11 figuras predefinidas, pero se pueden dibujar otras propias o definirlas mediante ecuaciones. Los resultados se pueden exportar con el audio en WAV y las imágenes en PNG. En conjunto es una web de esas misteriosas y agradables, ¿qué más se puede pedir?

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Por @Alvy — 15 de Agosto de 2026

Aquí van algunos enlaces sobre fuentes tipográficas a algunas curiosidades con las que me he cruzado últimamente:

Decoy Font

Decoy Font es un experimento que convierte cada letra en una pequeña ilusión óptica, de modo que una misma letra codifica dos letras diferentes. De cerca se ve una cosa, al alejarse o desenfocar la vista se ve otra. El truco puede engañar a los modelos de IA, que se concentran más en los detalles. No es infalible, pero puede servir para esquivar a los OCR o como CAPTCHA. El concepto es bueno. Recuerda un poco a otras anti-tipografías y es bastante simple.

randoFont

RandoFont. Es un sencillo selector de tipografías aleatorias de Google Fonts, que permite seleccionar cuántas se muestran a la vez y filtrar por alfabeto y estilos. Sin más.

Blade Runner Fonts

La tipografía de la introducción de Blade Runner explicada con un detallado análisis. Explica cómo se usa la Goudy Oldstyle en el arranque de película de Ridley Scott, combinando mayúsculas, versalitas, cursivas, tamaños y colores. La introducción parece maquetada como si fuera la página de libro. La palabra Replicante aparece siempre en cursiva, y en rojo; los nombres propios en versalitas. Dicen que sirve para establecer el ambiente en el distópico Los Ángeles de 2019 antes de que empiece la historia.

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Por @Alvy — 14 de Agosto de 2026

¡Nuevos avances en robots que limpian la casa! Siempre son bien venidos. El caso es que vi pasar un comentario del CEO de Tau Robotics con un llamativo vídeo de sus robots humanoides de limpieza (además del que encabeza esta nota, de ABC News). Muy llamativo.

Lo que han hecho es crear un androide de peculiar aspecto y ofrecer un servicio de limpieza por 30 dólares la hora (de momento sólo «por invitación» y con lista de espera) supongo que para ver qué tal poco a poco. No parece que se les de mal, pero con los vídeos-demo ya sabemos.

El vídeo del tuit es curioso; el de las noticias es ligeramente distinto. Algunos de los vídeos están a velocidad ×1 (normal) y otros como el de la oficina a velocidad ×5. Los robots tienen un cuerpo menudo, van vestidos con pantalones y jersey y tienen cabeza de router (WTF?)

Lo más llamativo es que tienen movimientos sorprendentemente humanos, lo cual no está claro que sea lo óptimo, pero bueno. También parece que pueden trabajar en equipo, aunque supongo que pagando el doble. Además de eso, no son completamente autónomos: hay operadores remotos que los ayudan en ciertos momentos clave. Puedes imaginarte un montón de gente en un call-center mirando el interior de las casas y moviéndolos con el ratón o un joystick cuando se atascan, mientras comen doritos.

Las demostraciones no han dejado indiferente a nadie, para empezar por el precio. Si en España el precio de ese servicio oscila entre los 12 y 15 euros la hora (13 a 17 dólares), en San Francisco el precio suele estar entre 20 y 35 dólares la hora. Así que… ¿por qué pagarías 30 dólares por hora a un robot, si una persona puede hacer lo mismo? ¿Cómo se entiende el negocio si además el robot necesita un operador de apoyo (y además hay que traerlo y llevarlo a la casa)?

¿Limpian realmente bien las casas y oficinas? En los vídeos no se aprecia, pero tampoco se ven grandes sorpresas; simplemente robots limpiando mesas llenas de desperdicios, pasando el plumero y la bayeta, recogiendo bolsas de basura y pasando la aspiradora. Tareas sencillas pero variadas y útiles. De los baños no se dice nada.

¿Necesitan realmente ir «vestidos»? Quizá sea una forma de buscar el punto adecuado del valle inquietante: suficientemente humano para parecer humano, pero con la cabeza claramente robótica. ¿No son una intrusión en la privacidad? (no tanto el robot como los operadores remotos). En realidad, es casi lo mismo que si alguien viene a limpiar a casa… pero hay diferencias: ese alguien sería reconocible y localizable; en cambio a quienes operen a los robots desde países remotos no hay forma de conocerlos.

A mi me parecen divertidos. Quizá tengan un hueco entre quienes no les importe tanto el precio como el futurismo o, quien sabe, guste más a quienes prefieran tener robots que a personas con las que tienen que relacionarse y hablar (que también los hay). Que se preparen las roombas, que este paso las jubilan.

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