Por Nacho Palou — 2 de Septiembre de 2015

Al margen de esa posible película de Star Wars que tendría al cazarrecompensas Boba Fett como protagonista —y de la que no se sabe en qué momento de la saga transcurriría—, Eric Demeusy ha producido su propio tráiler de una hipotética película de Star Wars con Boba como protagonista —titulada por él mismo Star Wars: The New Republic Anthology.

En esta impecable microproducción de Demeusy la historia transcurriría después de El retorno del Jedi, con Boba Fett escapando del estómago del sarlacc del Pozo de Carkoon.

Mientras Boba se aleja camiando por el desierto de Tatooine no hace falta ver su cara para intuir lo cabreado que debe salir de ahí.

Aún así, según el resumen del microtráiler de Demeusy,

Tras pasar 30 años atrapado en el Pozo Carkoon, el infame cazarrecompensas Boba Fett escapa de la muerte y se encuentra a sí mismo luchando junto a los rebeldes por una nueva república.

Vía iO9.

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Por Nacho Palou — 2 de Septiembre de 2015

El software, en cuyo desarrollo ha colaborado Natasha Kholgade Banerjee, estudiante de la Universidad Carnegie Mellon, analiza una fotografía convencional —bidimensional y plana— y reconoce qué objetos aparecen en ella.

Después busca en internet modelos en 3D disponibles libremente que se correspondan a tales objetos —un coche, una silla o una figura de origami— y modifica la fotografía para «extraer» el objeto y sustituirlo por el modelo tridimensional adaptado para igualar los colores y texturas que presentaba el objeto de la fotografía. Al tratarse de un modelo 3D éste está completo en sus tres dimensiones, también aquellas partes que no resultan visibles en la imagen.

A diferencia del objeto original estático en la fotografía el modelo tridimensional puede manipularse y animarse manteniéndose dentro de la fotografía, moviéndose dentro del espacio de la imagen fija.

Fuente: Amazing 3D Photo Editor Reveals Hidden Parts Of Images

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Por @Wicho — 2 de Septiembre de 2015

Tras un lanzamiento perfecto por parte de un cohete Soyuz FG la cápsula tripulada Soyuz TMA-18M está en órbita con Sergey Volkov, Andreas Mogensen, y Aidyn Aimbetov a bordo, rumbo a la Estación Espacial Internacional.

Se trata del décimo lanzamiento de un cohete Soyuz en lo que va de año, y del lanzamiento número 500 desde la Rampa de Gagarin, la misma en la que empezó la era espacial.

Es la tercera misión en la carrera de Volkov y la primera tanto para Mogensen como para Aimbetov. Pero Mogensen, miembro del cuerpo de astronautas de la Agencia Espacial Europea, es además el primer danés en salir al espacio; como decía Andreas Gerst, será el primer danés en ver todo su país entero si las nubes colaboran.

Para Mogensen y Aimbetov será, de todos modos, una misión mucho más corta de lo habitual por la necesidad de intercambiar cápsulas Soyuz para Mikhail Kornienko y Scott Kelly, los participantes en la misión de un año a la EEI.

Así, los dos volverán a Tierra el próximo 11 de septiembre junto con Gennady Padalka en la Soyuz TMA-16M, una cápsula que está a punto de alcanzar el máximo tiempo de permanencia en el espacio para la que está certificada y en la que llegaron Kornienko y Kelly a la Estación en marzo de 2015.

Pero además, debido a una reciente maniobra de ajuste de la órbita de la Estación, en lugar de la trayectoria rápida de seis horas a la EEI que se viene usando habitualmente desde 2013 la TMA-18M usará una trayectoria de 34 órbitas que le tomará dos días, por lo que no llegarán allí hasta el viernes 4 de septiembre.

Esto acorta en un par de días la misión de Mogensen, bautizada como Iriss, un nombre que combina los de Iris, la diosa griega mensajera de los dioses del Olimpo y la personificación del arcoíris, quien representa el vínculo entre la humanidad y el cosmos, entre los cielos y la Tierra, y el de la Estación en inglés, ISS.

Debido a la corta duración de su misión Mogensen ya estaba exento tanto de realizar tareas de mantenimiento a bordo de la Estación y de los 90 minutos de ejercicio diarios obligatorios para los astronautas que permanecen más tiempo a bordo de la Estación, además de tener programadas jornadas de trabajo de nueve horas y media, pero aún así algunos de los experimentos programados tendrán que quedar para otra ocasión.

Mogensen trabajará fundamentalmente desde el laboratorio Columbus de la Agencia Espacial Europea, donde tiene programados experimentos para controlar un robot en tierra –igual que algún día harán nuestros astronautas en órbita alrededor de otro planeta– y experimentos sobre fisiología humana en los que él mismo hará de conejillo de indias, así como experimentos sobre medioambiente y ecosistemas.

Centaur

Centaur a escala con un ser humano
Interact Centaur es el robot que controlará Mogensen desde la Estación

Además, se lleva con él 20 minfigs de Lego que serán utilizados como premios en distintas actividades educativas futuras de la Agencia Espacial Europea.

Está en Twitter como @Astro_Andreas, y la eqiqueta de su misión es #iriss.

Cuando la TMA-18M llegue a la Estación habrá nueve tripulantes a bordo, algo que no sucede desde noviembre de 2013; cinco de ellos están en Twitter: Kjell Lindgren, Scott Kelly, Sergey Volkov, Kimiya Yui, y el mismo Andreas Mogensen. Los puedes seguir en la lista En el espacio.

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Por Nacho Palou — 2 de Septiembre de 2015

Los más puristas tal vez digan que no se trata de un motor a reacción de verdad sino más bien de un secador con forma de motor a reacción —según lo que entendemos habitualmente como motor a reacción— ya que este modelo a escala no quema combustible y por tanto no produce un chorro de gases.

En cualquier caso, se trata de una réplica bastante detallada de un motor a reacción General Electric GEnx-1B como los utilizados para impulsar a los Boeing 787 Dreamliner. Su finalidad es hacer volar aviones a escala y — por lo que se puede ver en el vídeo— el empuje es respetable (las cortinas del fondo no paran de moverse durante el funcionamiento del motor).

Según su autor, Harcoreta, el empuje previsto es de 0,5 Kg, algo menor de lo que obtienen algunas turbinas comerciales de este tipo y tamaño utilizadas en aeromodelismo — aunque en este caso hay que tener en cuenta que se trata de un prototipo doméstico y que todo el motor —excepto el motor eléctrico, evidentemente— está construido con decenas de piezas impresas en 3D, incluyendo cada una de los 18 álabes de la turbina.

Impresionante trabajo en cualquier caso.

El modelo incluye el mecanismo de empuje inverso que desvía el flujo de aire hacia los laterales para frenar el avión — igual que funciona en el modelo de verdad.

Este otro vídeo corresponde al vuelo inaugural en un avión de radiocontrol de un prototipo anterior algo más sencillo y más pequeño (de 10 cm de diámetro), también construída con piezas impresas en 3D.

El desarrollo y la construcción del modelo se puede seguir en el hilo GE GEnx-1B 100mm 3D Printed EDF del foro de RC Groups, vía The Awesomer.

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Por @Alvy — 2 de Septiembre de 2015

Esta pequeña pieza medio-documental medio-promocional tiene un encanto especial: ver cómo todavía se sigue utilizando equipamiento electrónico de tiempos remotos en una de las redes de metro más grandes y concurridas del mundo, la de Nueva York. Y es que el famoso metro todavía emplea cables y relés de los años 30 para controlar los trenes y hacer funcionar las señales de las vías y las estaciones.

El vídeo está producido para explicar cómo funciona el moderno sistema CBTC que en Europa disfrutamos hace tiempo, incluyendo en algunas líneas del Metro de Madrid y Barcelona. En contraposición al encanto de los viejos cables, los relés mecánicos, luces, interruptores y registros en papel, ese nuevo sistema de control emplea transpondedores, comunicaciones inalámbricas y software para conocer la posición exacta de los vagones, además de electrónica moderna y ordenadores de control. De este modo se puede mantener un mejor control, seguridad y reducir las distancias entre trenes, lo cual proporciona mayor velocidad y fluidez.

Utilizar un sistema eléctrico de casi un siglo de antigüedad como en el de Nueva York tiene sus complicaciones: no hay piezas de repuesto para reemplazar relés, válvulas y otros componentes y solo existe una empresa que fabrica a medida algunos de ellos cuando se estropean. El resto se procura reciclar dentro de lo posible cada vez que se «moderniza» por alguna alternativa plausible. Tal es la escasez que se intenta incluso guardar los cables de cobre originales de 1930 en las reparaciones.

Cambiar los sistemas antiguos a los modernos tiene un coste tremendo, por no hablar de los inconvenientes de dejar sin servicio durante días las líneas que utiliza tanta gente a diario. De modo que aunque idealmente las redes como la de Nueva York se beneficiarían de los equipos CBTC la realidad es que esa transición tan solo se puede hacer muy poco a poco.

Como dicen en el vídeo, «el caso es que este viejo Metro tiene el encanto de ser antiguo tanto por fuera como por dentro».

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Por @Wicho — 1 de Septiembre de 2015

Wire Cutters cuenta la historia de dos robots mineros que trabajan por separado en un planeta hasta que un día se encuentran por casualidad y comienzan a colaborar.

Pero sus programadores los han hecho demasiado humanos como para que la cosa dure.

(Motherboard vía @ProfAbelMendez).

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