Por @Alvy — 25 de Mayo de 2017

En las calles de París instalaron este tótem interactivo para vigilar un paso de peatones. Cuando alguien cruzaba caminando con el semáforo en rojo se activaba un aviso sonoro a todo volumen que imitaba el frenazo de emergencia de un coche. ¡Susto!

Entonces los caretos de los viandantes quedaban inmortalizados para la posteridad con una cámara fotográfica estratégicamente situada en una de las esquinas del tótem, y se mostraban al instante en el gigantesco panel.

Las reacciones de las gentes son muy variadas, en parte de alivio en parte de WTF: verse fotografiado junto con un letrero que dice

No te arriesgues a mirar a la muerte cara a cara. Respeta los semáforos.

debe ser una experiencia bastante peculiar cuando menos.

Eso sí: la mayor parte lo primero que hacen tras entender lo que ha sucedido es soltar una sonrisita y hacerse un selfie de su careto irónicamente «inmortalizado».

Yo haría otra igual pero que detectara si la gente va hablando por el móvil complemente absorta y atontada.

Compartir en Flipboard  Compartir en Facebook  Tuitear
Por @Alvy — 25 de Mayo de 2017

Las plataformas petrolíferas marinas son auténticos colosos con una ingeniería monumental. De proporciones absolutamente gigantescas son difíciles de apreciar porque no las tenemos cerca, pero quien alguna vez las haya visto en documentales o incluso cerca de la costa podrá hacerse a la idea. Son como pequeños pueblos con el aspecto de rascacielos sobre el mar.

La plataforma Yme que Repsol tenía en la cuenca noruega de Egersund terminó su vida útil el verano pasado (fue instalada en 1987). Y el problema cuando tienes una plataforma de 13.500 toneladas y 88 metros de altura (tan alta como el Big Beng o un 0,8 de un campodefútbol es qué hacer con ella. La decisión fue reubicarla… Pero mover tamaño tonelaje no es precisamente algo trivial.

Para el proceso se utilizó el catamarán Pioneering Spirit Life, de 384 metros de eslora, el mayor de su tipo en el mundo. El catamarán «abrazó» la plataforma, cuyos pilares fijados al fondo marino se cortaron de forma automática desde el interior remotamente – con un corte ondulado para evitar desplazamientos. Entonces comenzó la elevación de la bestia, que duró tan solo 60 segundos y se mantuvo «afinada» con un sistema de estabilización dinámico.

Todo el proceso requirió menos de 72 horas y participaron en él 20 personas. Todo un récord si se tienen en cuenta las complicaciones de la maniobra y los tamaños de los que estamos hablando.

(Vía Repsol.)

Relacionado:

Compartir en Flipboard  Compartir en Facebook  Tuitear
Por @Wicho — 24 de Mayo de 2017

Jack Fischer durante el paseo espacial

Cuando un astronauta parte en una misión tiene prácticamente programado al minuto lo que hará durante sus turnos de trabajo. Pero a veces ocurren imprevistos, como el que hizo que Peggy Whitson y Jack Fischer tuvieran que llevar a cabo un paseo espacial de contingencia el 23 de mayo de 2017 para sustituir un componente de la Estación Espacial Internacional.

Se trata de la unidad conocida como External Control Zone Multiplexer/Demultiplexer 1 (EXT-1 MDM), un dispositivo que se encarga de recoger señales de distintos sensores repartidos por algunos de los sistemas de la Estación y enviarlos al control de la misión y que también transmite los comandos que se le mandan a los sistemas en cuestión. Es, simplificando mucho, como una especie de router del sistema de control de la EEI.

Esta unidad dejó de funcionar el sábado 20 a las 20:13 hora peninsular española sin haber dado antes ninguna señal de problemas y sin que nada de lo que intentaron desde el control de la misión consiguiera ponerla en marcha de nuevo.

El EXT-1 MDM tiene un gemelo, el EXT-2 MDM, que entró en funcionamiento de forma automática en cuanto falló el primero, ya que los sistemas de la EEI están preparados para este tipo de fallos. Pero así sólo quedaba un MDM controlando una serie de sistemas como el sistema eléctrico secundario, las juntas rotatorias que orientan los paneles solares de la Estación hacia el Sol, las juntas que controlan la orientación de los radiadores y el sistema de control térmico entre otros. Y esto es algo que pone muy nerviosos a los responsables de la misión, a pesar de que aunque fallara el EXT-2 la situación no sería crítica, así que en seguida se pusieron a programar un paseo espacial para instalar un MDM nuevo que devolviera la Estación a una configuración redundante.

Para ello Peggy Whitson montó un nuevo MDM-1 (hay varios MDM de distintos tipos en la EEI, con lo que los repuestos que hay a bordo sirven para construir el que pueda hacer falta en cada momento) y lo probó antes de intentar cambiarlo.

Un MDM interno de la EEI
Un MDM interno de la EEI, similar al que falló, aunque el chasis externo es diferente

Y el día 23 ella y Fischer salieron al exterior de la EEI a las 13:20, de nuevo hora peninsular española, para llevar a cabo la sustitución, aunque de hecho Whitson se iba a encargar de ello mientras Fischer se dedicaba a instalar unas antenas en el exterior del laboratorio Destiny: cada una de las tareas puede ser llevada a cabo por un solo astronauta pero nunca sale uno solo al exterior de la Estación por seguridad.

Quitar el MDM-1 estropeado fue sencillo, a pesar de que se trata de cacharros que miden 27×38×42 centímetros y pesan unos 24 kilos; el problema fue a la hora de atornillar el nuevo en su sitio, algo en lo que Fischer tuvo que echarle una mano ya que se resistía.

En cualquier caso, pronto solucionaron el problema y a las 2 horas y 46 minutos de haber salido de la Estación ya estaban vuelta en su interior con la misión cumplida.

En total la Estación funcionó durante dos días y 21 horas con un solo MDM en la zona afectada; la vez anterior que estuvo en una situación similar, cuando el EXT-2 original, lanzado en 2002 falló en 2014, fueron 12 días.

Fue el décimo paseo espacial de Whitson, que iguala en número de paseos espaciales a Michael Lopez-Alegria, aunque él tiene 67 horas y 40 minutos acumulados frente a las 60:21 de Whitson; los supera a ambos Anatoly Solovyev, que acumula 82 horas y 22 minutos en 16 paseos espaciales.

El MDM-1 será devuelto a tierra para ver por qué ha fallado porque es un modelo de nuevo diseño que había sido instalado el 24 de marzo de 2017 y es un tanto preocupante que haya fallado en tan poco tiempo, en especial teniendo en cuenta que el anterior MDM-1 estuvo en servicio desde su lanzamiento en 2002.

(Algunos datos vía Spaceflight 101).

Compartir en Flipboard  Compartir en Facebook  Tuitear
Por @Alvy — 24 de Mayo de 2017

El vídeo de prenstación de Spark, el nuevo dron de DJI –empresa que siempre hemos asociado a los modelos más caros y profesionales– da una buena idea de cómo es y lo que puede hacer este pequeño cuadricóptero. Básicamente parece un dron condensado y supermineralizado con todas las funciones y software existentes; eso sí: habrá que verlo en funcionamiento para saber si cumple.

Según las especificaciones pesa 300 gramos y el tiempo máximo de vuelo con la batería que incorpora es de tan solo 16 minutos. Lleva el último Wi-Fi ultrarrápido (2,4GHz/5,8GHz) y tiene un alcance de hasta 100 metros o 50 metros de altura. Si se pierde no hay problema: sabe volver solo y evitar obstáculos.

Muchos de los drones actuales se entienden mejor como cámaras que vuelan y en este caso el Spark incorpora una de 12 Mpx, con vídeo Full-HD a 30 fps. Cuenta con un estabilizador mecánico de dos ejes que suele ser lo más importante en estos casos. En cuando al software parecen haber incluido todas las features posibles de estos dispositivos, incluyendo modos automáticos de vuelo y fotografía, reconocimiento facial y de gestos… todo muy futurista.

El Spark es en cierto modo una versión a mitad de precio de otro modelo de la marca, el Mavic Pro más pequeño y mejorado. Su precio recomendado es de 599 euros, en el rango alto de los «juguetes caros», muy similar a modelos similares de Parrot y otros fabricantes.

Puede suceder que resulte un dron adecuado para principiantes que quieren algo de calidad o puede que sea una decepción con un montón de funciones que no terminan de resultar bien (para los expertos) o que por el «ahorro» tenga alguna falla importante. Así que habrá que esperar a las pruebas para sacar una conclusión definitiva. De momento, ahí quedan las primeras secuencias para disfrutarlas.

Compartir en Flipboard  Compartir en Facebook  Tuitear