Por Nacho Palou — 20 de Octubre de 2017

Un pequeño relato visual que narra los últimos momentos del único superviviente de la primera misión a Marte. La típica película que no querrías ver si estás pensando en comprar un billete a Marte.

* * *

Bonus: si hay que elegir, ¿mejor ir a colonizar la Luna o Marte?. La conclusión,

Colonizar Marte es una idea bonita y probablemente es mejor sustento para la vida y proporciona una mejor oportunidad de exploración científica, Mientras que la luna es un lugar mucho más viable económicamente para una colonia, aunque resulta demasiado hostil como para de servir para algo más que un escalón hacia el futuro.
Compartir en Flipboard  Compartir en Facebook  Tuitear
Por @Alvy — 20 de Octubre de 2017

Aunque los pinball (en España también conocidos como «máquinas de bolas» o flippers) vivieron sin duda mejores tiempos, todavía se fabrican y venden lo suficiente como para justificar un negocio que tiene el encanto de lo antiguo en la era de los juegos digitales. Los modernos pinball, eso sí, usan ledes en vez de tubos fluorescentes y bombillas, tienen grandes pantallas en color en vez de numeritos mecánicos y, lo que es más curioso, siguen fabricándose de forma bastante artesanal.

Como cuenta el responsable de Stern Pinball en este «videoreportaje a toda velocidad» que ha publicado The A.V. Club en la fabricación de una de estas máquinas participan entre 30 y 40 personas, empezando por diseñadores y programadores. Una vez concebido cómo será el juego el asunto pasa a la fábrica, donde hay todo un laborioso y encantador proceso que requiere semanas.

Pinball Star Trek

En un pinball puede haber unas 3.500 piezas distintas; hay que encargarlas todas, recibirlas y clasificarlas en los almacenes, además de hacerlas pasar por un control de calidad. Se comprueban más o menos el 20 por ciento; si un 3% de ese 20 por ciento falla por alguna razón, se devuelve el lote.

Aquí no tenemos robots ni nada de eso.
Sólo gente con mucho talento fabricando máquinas.

El proceso de colocación de fabricación de cada módulo del juego, el ensamblado de cada pieza y la conexión de todo el cableado es completamente manual y se realiza en una cadena de montaje. Allí se van situando las piezas y el tablero de juego en la cabina de la máquina, probándola con ayuda de un ordenador – no muy diferente a como se prueban otros chismes electrónicos o los automóviles.

Pinball Piratas del Caribe

Lo último que se coloca en la máquina son algunos de los elementos decorativos, impresos en alta resolución. Dicen que si tienes un pinball y se te raya la pintura envían a un artista a hacer un repaso con sus botes de pintura.

Tras las pruebas finales, máquinas con temáticas como Star Wars, Ghostbusters, Aerosmith, Star Trek o Juego de Tronos quedan listas para enviar a los clientes. Stern Pinball dice que la mitad de sus máquinas las vende en el extranjero.

Compartir en Flipboard  Compartir en Facebook  Tuitear
Por Nacho Palou — 20 de Octubre de 2017

Jakob owens 119802

Dos objetos de deseo de la casa Canon han marcado sendos hitos: una Canon EOS 5D Mark IV ha sido la cámara número 90 millones fabricada por Canon, y un ultra gran angular EF 16-35mm f/2.8L III USM salió de la cadena de producción el título de unidad 130 millones,

La línea EOS se introdujo en marzo de 1987 con la EOS 650, y el ritmo de producción se disparó cuando Canon comenzó a producir cámaras réflex orientados al mercado de consumo. Entonces Canon tardó 10 años en llegar a los 10 millones de cámaras EOS fabricadas, pero sólo ha necesitados 22 meses, menos de dos años, para fabricar los últimos 10 millones de unidades.

Según Photography Bay, entre 2003 y 2016, durante 14 años consecutivos, Canon ha sido la marca que ha vendido más cámaras con objetivos intercambiables.

Fotografía: Jakob Owens en Unsplash.

Compartir en Flipboard  Compartir en Facebook  Tuitear
Por Nacho Palou — 20 de Octubre de 2017


El depósito de combustible de un cohete Delta 2 convertido en 250 kg de basura espacial que cayó en 1997 en algún lugar del estado de Texas.

Hace no mucho comentábamos por aquí que según Heiner Klinkrad, director de la Space Debris Office de la Agencia Espacial Europea, “el riesgo anual de que una persona en concreto resulte alcanzada por un trozo de basura espacial es de una probabilidad entre 100 mil millones”, de modo que la probabilidad de que te caiga encima un satélite o un trozo de basura espacial en muy baja, de una entre mil millones — mientras que la probabilidad de que te caiga un rayo es de 1 entre 56.000.

A raíz de la caída “casi inminente” de la estación espacial china Tiangong-1 (y a más largo plazo la caída del mismísimo telescopio espacial Hubble) en Wired explican Cómo los científicos calculan cuáles son las probabilidades de que un artefacto espacial te caiga encima y te mate, en How Scientists Predict If a Spacecraft Will Fall and Kill You.

Para calcular cuáles son las probabilidades de que un objeto caído del cielo alcance a una persona en la Tierra los científicos utilizan datos demográficos relativos a la densidad de población según la latitud y longitud terrestre; datos del año 2000 y la previsión para el año 2050 según el crecimiento de la población.

Chart IL
La línea roja indica la inclinación de la órbita de la estación espacial Tiangong-1, la latitud por la que probablemente entraría a la Tierra; allí la densidad de población es de entre 17 y 24 personas por km² | Mark Matney / NASA, vía Wired.

Con esos datos de población y la inclinación de la órbita del objeto los investigadores pueden calcular la probabilidad de que los restos caigan en una latitud y longitud determinadas y, por extensión, la cantidad de personas que corren el riesgo de ser alcanzadas. Así es como los investigadores del Orbital Debris Program Office de la NASA obtuvieron el gráfico ilustrado arriba, que muestra la densidad de población promedio bajo un rango de inclinaciones orbitales. (Se ha añadido una línea roja para indicar la inclinación de 42,8° del Tiangong-1). El gráfico utiliza datos de dos conjuntos de datos de población: uno del año 2000 y un modelo predictivo de población para el año 2050. Basado en este gráfico, la densidad media de población bajo la órbita de Tiangong-1 es inferior a 25 personas por kilómetro cuadrado.

Y eso no es mucha gente.

En este sentido la atmósfera terrestre juega un papel fundamental —una vez más— como salvavidas: “cuando una nave espacial cae en picado hacia la Tierra rara vez queda intacta. El calor extremo y las violentas fuerzas de reentrada atmosférica destruyen la mayoría de los objetos pequeños.”

En el caso de los objetos más grandes una reentrada descontrolada suele reducir el objeto a trozos más pequeños y enlentece la caída de los materiales. Tanto que incluso aunque te alcance uno de esos fragmentos podrías sobrevivir, salvo tal vez si te golpea en la cabeza. O si pesa 250 kg.

De hecho, la diferencia de tamaño entre la estación espacial y la Tierra es tan grande, la Tierra en realidad están tan poco poblada (y todavía mucho menos los océanos, que son la mayor parte de la superficie), que “este asunto no preocupa en especial a ningún experto,” concluye.

Compartir en Flipboard  Compartir en Facebook  Tuitear