Por @Alvy — 24 de Septiembre de 2016

Flyer 2

Los amantes de los mapas y callejeros de ciudades estarán encantados de echar un vistazo a los diseños de Open City, una iniciativa que los utiliza como estampado en camisetas. Creada por Aitor, un apasionado del urbanismo, todos los diseños son bastante sobrios y en tonos grises, pero están adaptados a la forma de la camiseta.

Flyer 2

La colección ya cuenta con 101 ciudades, de modo que no solo se puede elegir vestir una camiseta con mapa sino que además se puede seleccionar el callejero en cuestión de entre las ciudades más conocidas del mundo.

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Por @Alvy — 24 de Septiembre de 2016

Explorador automatas

Gavin de Tinkerings construyó este explorador de autómatas celulares, una máquina física y muy visual para ver en funcionamiento los autómatas celulares 1D más básicos. En su pantalla cada línea es un «momento» en la evolución de las «células»; la máquina aplica la regla predeterminada (de abajo a arriba) para ir mostrando cómo se transforman.

Aunque los autómatas celulares más populares son los de 2D, en especial el juego de la vida de Conway, lo cierto es que pueden ser más sencillos todavía e incluso tener una sola dimensión.

Situados en una línea, estos autómatas celulares 1D básicos solamente interactúan con las celdas que tienen al lado. Stephen Wolfram los analizó a fondo en A New Kind of Science y ese es precisamente el formato y notación que se utiliza en la máquina – incluso en los botones de programación y como «número de las reglas».

Dado que hay muy pocas combinaciones posibles para cada zona (tres celdas, dos estados por celda, dos resultados posibles) hay en total 256 reglas – algunas de las cuales son interesantes y otras no tanto. La Regla 30 por ejemplo es de las más llamativas, pues genera una patrón aleatorio (en su «columna central»), no repetitivo y a todas luces «indescifrable».

La máquina se puede programar para que empiece con un solo pixel o con un patrón aleatorio; el resto es «verla funcionar». Su autor ha publicado los esquemas y detalles en Thingverse por si alguien más quiere construirse una. La parte de procesamiento la pone una placa Arduino; la pantalla es un panel de 32 por 16 ledes razonablemente barato.

La combinación de teoría + software + hardware hacen de ella una muy curiosa e interesante máquina y un excelente ejercicio tecnológico de cara a comprender mejor y analizar los autómatas celulares.

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Por @Alvy — 24 de Septiembre de 2016

Antikitera 2

También conocido como «el primer ordenador de la humanidad» o incluso el iPad de Arquímedes el enigmático mecanismo de Anticitera sigue atesorando muchos secretos sobre los que solo se avanza cuando se consiguen recomponer y encontrar más piezas e información sobre el puzle que conforma.

Antikitera 1

Con este espíritu, el Premio Nacional de Creatividad en Impresión 3D ha recaído este año en una reconstrucción de ese primer «ordenador analógico» datado hacia el siglo II a. C. que ha llevado a cabo Guillermo Quiroga de KiroLab 3D, en el marco de la 3D Printer Party Campus Maker celebrada en León.

Antikitera 3Sólo el Museo Arqueológico Nacional de Atenas tiene algún modelo que recrea el Mecanismo de Anticitera, realizado con metales y metacrilatos, por lo que este complejísimo diseño en 3D democratiza la posibilidad de estudiar el primer ordenador del mundo. La máquina calculaba y predecía posiciones astronómicas y los eclipses de hasta diecinueve años con propósitos astrológicos y calendáricos, y también la fecha exacta de seis certámenes griegos antiguos: los Juegos de Olimpia, los Juegos Píticos, los Juegos Ístmicos, los Juegos Nemeos, los Juegos de Dodona y los de la isla de Rodas (…) Una vez finalizado todo el diseño de las piezas su autor lo liberará para que cualquier persona de todo el planeta pueda imprimírselo en casa con una impresora 3D.

El trabajo ha supuesto ocho meses de estudio y diseño de todas las piezas y engranajes de forma funcional para su impresión en 3D, algo que no se había logrado hasta ahora. No quiero ni imaginarme lo que Arquímedes (si acaso él fue su creador, que tampoco se sabe claramente) o los sabios de la época tuvieron que analizar y diseñar para lograr el mismo resultado con piezas y materiales de aquellos tiempos remotos.

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Por @Alvy — 24 de Septiembre de 2016

Make animated gif step 1b

Este tutorial en una sola página de Adobe explica de forma muy visual y sencilla cómo crear un GIF animado con Photoshop, partiendo de las dos opciones posibles: o bien una serie de fotografías (por ejemplo un time-lapse) o bien una película.

El resultado tras la adaptación se puede exportar como GIF animado con diversas opciones de tamaño, compresión (gracias al uso de las paletas) y efecto animado (bucle infinito, una vez…)

Los GIF animados siguen teniendo su encanto, incluso han tenido cierto revival en forma de cinemagraphs, pero hay que recordar algunas cosas al respecto: que su tamaño suele ser mucho mayor que el de una imagen, que la primera vez son divertidos pero verlos continuamente aburre soberanamente y que transmitirlos por redes sociales o mensajería implica probablemente enviar varios megabytes (con el consiguiente «consumo de datos»). Cuando se usan bien, por ejemplo para la explicación de efectos físicos o matemáticos son una auténtica maravilla.

Además de Photoshop quienes estén interesados en este tipo de conversiones y herramientas pueden echar un vistazo a fórmulas más automáticas como Video to GIF (en Imgur) o el GIFmaker de Giphy.

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Por @Alvy — 24 de Septiembre de 2016

Yahoo 500

En un comunicado muy oficial y bastante lleno de la palabrería vacía habitual de este tipo de situaciones Yahoo ha explicado «algo importante sobre la seguridad» a sus usuarios… o dicho en otras palabras: que en 2014 les mangaron los datos 500 millones de cuentas, incluyendo información como

Nombres, correos, fechas de nacimiento, contraseñas (hasheadas) y «preguntas y respuestas» para la función «recupera tu contraseña».

En su comunicado explican que bla bla bla creen que es responsabilidad de una «organización financiada por algún estado» y bla bla bla – si acaso eso sirviera como excusa. También incluyen todos los pasos recomendados a seguir para «mejorar la seguridad» (¡ejem!) aunque acerca de por qué han tardado dos años en hablar de esto no hay más mención.

En fin, que básicamente han publicado lo que los abogados les han dicho que publiquen que está la cosa muy malita –y más en medio de su millonaria adquisición– y esto ya está en modo «éramos pocos y parió la abuela». No me gustaría haber estado en el pellejo de los responsables de seguridad de Yahoo de aquella época.

Al tajo, que es lo que importa: estas son las recomendaciones de seguridad

  • El peor problema lo puede tener gente que no haya cambiado su contraseña de Yahoo desde 2014. Si la cambiaste después quizá el «robo» no te afecte, aunque datos como las «preguntas secretas para recuperar contraseña» (ej. el nombre de la mascota) y el resto (fecha de nacimiento, etcétera) andan rulando por ahí y podrían causarte problemas – incluso en otros servicios de Internet. En teoría todos los afectados van a recibir un correo oficial de Yahoo (¡cuidado con las falsificaciones!) para indicarles qué hacer.
  • Cambia tu contraseña de Yahoo en la opción Datos personales > Seguridad de la cuenta. Si la contraseña que usabas es la misma que usabas en otros servicios, mejor cambiar todas aunque sea tedioso. Esto también vale para las «preguntas secretas» de los servicios que todavía usan esa –muy insegura– opción.
  • Activa la Verificación en dos pasos tras cambiar la contraseña. Esta opción de seguridad adicional asocia la cuenta con un número de teléfono móvil al que se envía por SMS un código distinto en ciertas ocasiones para verificar la identidad del usuario (por ej. para recuperar una contraseña olvidada o cambiar ciertos ajustes).
  • Si tu cuenta de Yahoo es importante para ti, considera utilizar opciones más avanzadas como el Account Key, las contraseñas para aplicaciones y otras que ofrece el servicio en la zona de datos personales para ciertos usos especiales.
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Por @Alvy — 23 de Septiembre de 2016

Concerns about self driving cars n

Toda nueva tecnología sufre un rechazo por sistema, muy al estilo neoludita y los coches autónomos no son una excepción. En este gráfico de Statista pueden verse algunos de los miedos y preocupaciones que plantean más de mil «futuros consumidores» que se plantean circular en coche autónomo alguna vez. Veamos:

La mitad de las personas no se sentirían seguras, así, sin paños calientes. En cambio seguramente se sienten muy seguros en aviones que despegan y aterrizan solos –desde hace años– algo quizá no equivalente pero sí más o menos comparable en cuanto a «concepto».

Mucha gente también quiere «mantener el control» en todo momento aunque en otras situaciones similares de la vida cotidiana y los medios de transportes no lo tienen (y no solo en el ascensor: tampoco en algunos tranvías, metros e incluso autobuses «automáticos»). Tampoco quieren que el coche cometa errores, aunque las cifras están demostrando en su corta vida que cometen menos errores que los conductores humanos.

El resto son otras cuestiones un tanto peregrinas: que si «es que me gusta conducir» (sí, pero puede ser más peligroso); que «no sé mucho de la tecnología» (menos sabemos la mayoría de ingeniería aeronáutica) o les preocupa «que puedan hackear el coche» (como si eso fuera posible de forma razonable en la práctica «en condiciones normales»).

En fin, nada distinto a lo que se tuvieron que enfrentar los coches cuando se inventaron, por no hablar de los aviones ¡o incluso las bicicletas! Sí: también había gente que pensaba que el maligno invento de dos ruedas causaría accidentes terribles, que la gente circularía «atontada» chocándose con los árboles o que su uso causaría irreversibles lesiones a los ciclistas.

El eterno ciclo del rechazo a los avances tecnológicos, «edición coche autónomo».

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