Por Nacho Palou — 10 de Agosto de 2016

Lo teníamos. Entre el 21 de enero de 1976 y el 24 de octubre de 2003 tuvimos un avión supersónico de pasajeros llamado Concorde. Hoy hacen falta 7 horas para volar desde Nueva York hasta Londres. Con el Concorde se tardaba la mitad, 3,5 horas. Un viaje que al Titanic le habría llevado 137 horas completar se había reducido hasta poco más de lo que dura la película Titanic.

El Concorde cumplió 40 años convertido en una pieza de museo, tras 27 años de servicio. El minidocumental This plane could cross the Atlantic in 3.5 hours. Why did it fail? hace un repaso a las historia del Concorde, «un avión diseñado no con ordenadores, sino que surgió de las matemáticas y del ensayo y error» con la ambición de ser el mejor avión y volar por encima de los demás.

El vídeo de Vox también repasa algunos competidores de la época, incluyendo los olvidados competidores norteamericanos y los motivos que llevaron a que Air France y British Airways a retirarlo. Tal y como explicaba Wicho, el accidente del Concorde en el año 2000 no fue el motivo de su retirada. La decisión de mantener en tierra el Concorde fue esencialmente una cuestión económica que «no tuvo nada que ver con su pasado, sino con su futuro.»

(El vídeo tiene subtítulos en inglés.)

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