Por @Alvy — 18 de Abril de 2006

El otro día recordé de repente, no sé por qué, de uno de esos momentos mágicos que hay en algunos trabajos. Sucede cuando hay muchísimo que hacer y todo el mundo sale tardísimo de la oficina, esos días largos y agotadores uno tras otro. Entonces se extiende la idea de que si ayudas a otra persona en su trabajo un rato, aunque tu hayas terminado por el momento, el otro también se irá un poco antes a casa. Cuando todo el mundo actúa así, es un momento mágico para el proyecto, que indica que la cosa funciona.

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