Por Nacho Palou — 30 de Mayo de 2016

Para el experimento se usa una bombilla incandescente, una especie en peligro de extinción en favor de las bombillas led y de las bombillas de bajo consumo.

En las bombillas incandescente el interior del vidrio está vacío o cargado con algún gas inerte. De ese modo la ausencia de oxígeno en el interior de la bombilla permite que el filamento se ilumine o «arda» sin llegar a quemarse (oxidarse) del todo. Pero si la bombilla se rompe, como el vídeo, entonces el filamento queda expuesto al oxígeno del aire y al encenderla el filamento se quema u oxida casi al instante.

La cosa cambia si la bombilla rota se sumerge en el nitrógeno líquido, como se muestra en el víeo Light bulb in Liquid Nitrogen - The Spangler Effect.

En este caso al sumergir el filamento en el líquido la bombilla «funciona»; el líquido aísla el filamento del oxígeno del aire, por lo que no se produce la oxidación por el calor que produce la electricidad al pasar por el filamento, el cual evapora el nitrógeno líquido cercano, lo que permite que el filamento se encienda en una atmósfera libre de oxígeno, similar a la que se encuentra en el interior de una bombilla.

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