Por Nacho Palou — 17 de Junio de 2009

Evolución de la biosfera global

La imagen de arriba corresponde a la distribución global de la biosfera, por cantidad de clorofila en los océanos (más cuanto más verde hay en el mar) e índice de densidad de la vegetación (mayor cuanto más oscuro es el verde). Representa el año 1999.

En Global Biosphere puede verse la evolución a lo largo de los últimos diez años (período 1999 - 2008), donde se ven las variaciones de estos indicadores de salud del planeta. El mapa promedia los valores anuales, de modo que no es apreciable la variación estacional.

No hay grandes variaciones globales -aunque las cantidades varían de un año a otro, con una apreciable reducción de las masas vivas a principios de este siglo y de nuevo cierta mejoría en los últimos años.

En los océanos, la mayor concentración de clorofila -que es donde se desarrollan organismos como el plancton- se encuentra cerca del ecuador, de las costas y de los mares cercanos a los polos, donde el agua el agua más fría asciende a la superficie arrastrando consigo organismos y nutrientes formados en las profundidades.

La productividad medio de la biosfera cambia poco de un año a otro, pero hay ligeras variaciones. Las plantas necesita cuatro cosas para desarrollarse: nutrientes, luz, agua y temperaturas moderadas. Cuando alguno de estos factores cambia, el crecimiento vegetal también cambia. En tierra, los cambio interanuales en el crecimiento de las plantas es más evidente en zonas extremas, donde pequeños cambios en la distribución del agua o en las temperaturas tienen un gran impacto en el crecimiento de las plantas. El interior de Australia, el Sahel africano y las estepas de Asia Central registran variaciones anuales en el crecimiento vegetal. Esto es debido probablemente a cambios en las temperaturas o las lluvias.

La producción de masa vegetal tiene una relación directa con el ciclo de carbono, ya que es utilizado para la formación de las plantas, tanto en tierra como en el mar. Una masa vegetal fuerte es la mejor forma de eliminar el exceso de CO2 de la atmósfera donde causa en el llamado efecto invernadero, responsable del calentamiento de la tierra.

La mejor manera de compensar la quema de combustibles fósiles (la principal causa del exceso de CO2 en la atmósfera) es vigilar y procurar que la masa vegetal sea lo más extensa, densa y saludable posible en todo el mundo, de modo que sea capaz de absorber las emisiones de CO2 causadas por el hombre.

Compartir en Flipboard  Compartir en Facebook  Tuitear

5 comentarios

#1 — orayo

Los ultimos dos parrafos. GRACIAS, es algo que no se oye muy a menudo.
¡¡Hay que cuidar los bosques y los mares!!

#2 — Qwert.V0

Y cual es la manera de aumentar la vegetacion ? ... incrementar el CO2 ;)

#3 — Nacho

#2 si incrementas el CO2 (como sucede ahora) a la vez que reduces la superficie vegetal (como suece ahora) = fracaso

El cambio en la ecuación es el de no reducir tan rápidamente la superficie vegetal (ni en el Amazonas no en el extraradio de las ciudades, donde cada vez queda más lejos la superficie sin construir)

#4 — Santiago Rivera

Es evidente que el C del CO2 es en parte lo que emplea el reino vegetal en sus paredes celulares. A fin de cuentas cuando se quema la leña, el carbón o el petróleo se reutiliza la energía captada del sol y de la absorción del CO2 años ha y liberada de nuevo como calor y vuelta a CO2. Es imprescindible que los políticos se conciencien de la importancia de los bosques y selvas en la captación del evidente desequilibrio entre emisión y captación.

Algo de esperanza da la noticia en el sentido de que parece que se recupera algo la superficie forestal del planeta. Ojalá sea una tendencia al alza.

#5 — orayo

#4 Muy importantisimo tambien cuidar el mar. No olvidemos que el fitoplancton produce el 50% del oxígeno molecular necesario para la vida terrestre.

Lo comento porque siempre nos acordamos de los arboles y no de las algas. Y ambos son importantisimos.