Por Nacho Palou — 29 de Febrero de 2016

En los últimos tiempos de los casetes y las cintas de audio la función de auto-reverse de los reproductores era bastante invisible para el usuario — salvo porque a veces y según el aparato al accionarse parecía que iba a romperse algo.

Lo que hacía el auto-reverse era dar la vuelta a la cinta de audio. Cada una de las caras (la cara A y la cara B) correspondía a uno de los lados de la banda magnética, así que para poder leer una y otra cara había que cambiar la posición de la cinta con respecto al cabezal — o usar un cabezal que pudiese leer ambas bandas y cambiar según la dirección de la cinta.

Precisamente el auto-reverse “moderno” que conocimos la mayoría se conseguía usando cabezales dobles. Combinando el cambio en la dirección de la cinta y el cambio en la configuración y funcionamiento del cabezal de lectura era posible dar la vuelta a la cinta en sentido figurado, ya que la cinta no cambiaba físicamente de posición.

Pero el auto-reverse no siempre funcionó así. En épocas anteriores el auto-reverse suponía dar físicamente la vuelta al cabezal de lectura o también en dar literalmente la vuelta a la cinta de audio, que es la opción que se muestra con detalle en este vídeo.

Una locura de mecanismo necesario sin duda debido el esfuerzo sobrehumano que suponía dar la vuelta a la cinta con la mano.

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