Por Nacho Palou — 16 de Septiembre de 2013

Casi cualquier teléfono móvil se puede cargar en cualquier puerto USB, incluyendo los puertos USB de los ordenadores. Aún así hay quien no se fía (y en realidad nadie debería fiarse) en poner a cargar su teléfono en cualquier puerto USB, sea de un ordenador ajeno, de un poste en un centro comercial o de una pared en una cafetería, por ejemplo.

El riesgo teórico es que sin saberlo puedes estar cambiando los datos que guardas en el teléfono a cambio de un poco de energía para la batería. Es lo que se llama juice jacking y lo que se trata de evitar con los Condones USB,

Condones USB by Ridley

Stay Safe: Use a «USB Condom» -- Los condones USB [se colocan entre el cable USB y el móvil] anulan las conexión de datos del puerto USB y sólo mantienen habilitados los conectores destinados al paso de la corriente eléctrica para cargar la batería.
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