Por Nacho Palou — 11 de Octubre de 2010


iPod Suffle (izq.) y iPod Nano. Ambos son de aluminio y están disponibles en varios colores, algunos bonitos.

A diferencia de lo que sucede con el iPod Touch, que es más que un mero reproductor de música, los nuevos iPod Nano y Shuffle son precisamente eso: deliciosas piezas de ingeniería diseñadas únicamente para audio y música.

iPod Nano


El nuevo Nano es táctil, sólo cuenta con botones de volumen y para el bloqueo de pantalla.

El nuevo iPod Nano cambia radicalmente de aspecto, y ahora más que antes hace honor a su nombre. Es casi un cuadrado de 4 x 4 cm y 0,8 cm de grosor con poco más de 20 gramos de peso. Aún así su capacidad es de 8 o 16 GB y, más sorprendente aún, cuenta con pantalla táctil LCD de 1,5 pulgadas y 240 x 240 píxeles de resolución que hace innecesaria la rueda de control, aunque para algunas ocasiones y para algunos usuarios probablemente ésta resultaba más cómoda.

Por el camino el Nano pierde la cámara de vídeo que había estrenado la generación anterior y de paso la capacidad de reproducir vídeos.

Físicamente sólo cuenta con dos botones de volumen del audio, un botón para activar y desactivar la pantalla, la salida de auriculares estándar (3,5 mm) y el conector para carga de batería y datos. La batería por cierto resulta casi infinita cuando está en reposo y soporta 24 horas de reproducción de música. En la parte trasera dispone de una pinza para sujetarlo a la ropa.

La interfaz gráfica del Nano es similar a la del iOS (iPhone, iPod Touch y iPad), aunque no se trata de una adaptación de éste, sino de un sistema operativo variante específicamente desarrollado para este dispositivo.

Se maneja totalmente con los dedos de forma bastante intuitiva. De las aplicaciones abiertas se vuelve a la pantalla inicio o bien haciendo el gesto con el dedo de recorrer pantallas hacia atrás o bien "pulsando" la pantalla con el dedo durante unos segundos.

El Nano se puede utilizar en cualquier orientación, pero como no tiene sensor de movimiento hay que girar la pantalla manualmente, haciendo el gesto de giro con los dedos índice y corazón. A pesar de lo que pueda parecer por el tamaño de la pantalla, es práctica y cómoda de utilizar, aunque evidentemente su utilidad es limitada.

Además de reproducir música y visualizar fotos, el Nano cuenta con podómetro integrado que mide los pasos, el tiempo y calcula las calorías. Es compatible con Nike+ y dispone de radio FM.

Está disponible en siete colores, y cuestan 159 euros el modelo de 8GB y 189 euros el modelo de 16GB.

El Nano resulta especialmente interesante por su relación entre capacidad de almacenamiento y tamaño mínimo y esos deben ser los motivos para su compra, porque de otro modo por 40 euros más el iPod Touch (229 euros, 8GB) es la llave para acceder a otra dimensión de los dispositivos móviles de entretenimiento.

iPod Shuffle


El nuevo Shuffle recupera los botones físicos hasta ahora característicos de los iPod.

A diferencia del Nano que evoluciona radicalmente, el nuevo Shuffle es mejor volviendo al pasado para recuperar la rueda de control que había perdido la generación anterior.

Su aspecto ahora es similar al Shuffle de segunda generación aunque es aún más pequeño. Mide unos 3 x 3 cm, apenas un centímetro por cada lado menos que el Nano y el mismo grosor, pero pesa casi la mitad de que éste, unos 12 gramos.

Es el iPod más asequible y el único que, por diferencia de precio entre capacidades y modelos, no causará ninguna duda sobre su compra: sólo hay una opción que cuesta 49 euros por 2 GB de capacidad. Así que sólo se puede elegir entre comprarlo y no comprarlo y el color de los cinco disponibles.

La conocida rueda de control o clickwheel reúne los botones de avance y retroceso, anterior y siguiente, pausa y reproducción y volumen. Aparte el botón de bloqueo -que inutiliza la rueda de control- y el conector de auriculares que además funciona también como conector de carga de batería y datos.

Aparte de eso tiene un botón para activar la función VoiceOver, que dicta por voz el título y demás información sobre la canción que está sonando así como la carga de la batería.


Ambos cuentan con una pinza para sujetarlos a la ropa.

Aunque el iPod Nano es sólo un poco más grande y ofrece mucha más capacidad el modelo más barato cuesta más del doble que el Shuffle. Por tanto el argumento de compra del Shuffle debe ser su precio, aunque los botones físicos también son un motivo a valorar.

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