Por @Alvy — 10 de Octubre de 2026

«Maquinaria inteligente: una teoría herética», un ensayo tal y como lo escribió el propio Alan Turing

Sostengo que es posible construir máquinas capaces de simular con gran fidelidad el comportamiento de la mente humana. Cometerán errores en ocasiones y, a veces, podrán formular afirmaciones nuevas y muy interesantes; en definitiva, sus resultados merecerán tanta atención como los de una mente humana.

– Alan Turing
Intelligent Machinery, a heretical theory (c. 1951)

Me he cruzado por ahí con Maquinaria inteligente: una teoría herética (circa 1951), un ensayo de Alan Turing en el que defiende la posibilidad de que las máquinas pueden llegar a pensar y aprender o, en sus propias palabras, «simular con gran fidelidad el comportamiento de la mente humana». En él que responde a algunas objeciones, no sabemos si porque se las hizo alguien o simplemente como ejercicio retórico. Está en el formato original: escaneadas a partir de las copias originales escritas a máquina en papel tan viejo que ya está amarilleado. Una gozada de lectura.

Son sólo diez páginas, que resultan dar en el clavo con la situación actual de la inteligencia artificial. Tanto que parece imposible que fueran escritas hace casi 80 años. Quizá por eso a Turing se le considera no solo un pionero sino un auténtico visionario. En el desarrolla cómo:

  • Las máquinas de aquella época sólo repetían tareas concretas, por eso mucha gente creía que no podrían llegar a «pensar».
  • Hace una explicación de cómo el teorema de incompletitud de Gödel parece mostrar que cualquier máquina tendrá preguntas matemáticas que no podrá resolver, aunque una persona sí, para luego explayarse sobre cómo las máquinas podrían razonar igual que las personas para evitarlo. También menciona el Último teorema de Fermat.
  • Explica cómo las máquinas inteligentes podrían equivocarse y dar respuestas erróneas, como las personas.
  • Deja caer ideas de lo que hoy en día conocemos como aprendizaje por refuerzo y algoritmos genéricos, en los que las máquinas aprenden a partir de «ensayo y error» y en los que variaciones aleatorias producen resultados diferentes, que pueden mejorar o empeorar su funcionamiento para una suerte de selección.

También anticipó las reacciones que todo esto produciría:

Supongamos ahora, a modo de ejemplo, que estas máquinas son una posibilidad real y analicemos las consecuencias de su construcción. Por supuesto, construirlas encontraría una gran oposición, a menos que hayamos avanzado mucho en tolerancia religiosa desde los tiempos de Galileo. Habría una fuerte oposición por parte de los intelectuales, quienes temerían perder sus empleos. Sin embargo, es probable que los intelectuales se equivoquen al respecto.

– Alan Turing

Todo esto llevamos ya años viéndolo en las IAs que usamos a diario: su uso genérico, cómo evitan ciertos problemas, dan respuestas erróneas (a veces) que conviene verificar y cómo aprenden a base de ensayo y error, mejorando en cada nueva versión. Leído ahora, su ensayo, más que una herejía, parece una premonición.

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