Por @Alvy — 25 de Septiembre de 2022

Los problemas morales y sociales de utilizar la IA para hacer los deberes / Stable Difussion

Una joven utilizó la inteligencia artificial de OpenAI para hacer sus deberes y sacar todo sobresalientes al presentar los ensayos de clase. Al explicarlo a la comunidad, alguien le dijo que eso podría suponer algunos «problemas» morales. Esta fue la respuesta completa ante la situación:

Existen algunos problemas morales y sociales potenciales con el uso de la IA para hacer los deberes. En primer lugar, si los estudiantes utilizan la IA para que les haga los deberes, puede que no estén aprendiendo el material tan bien como deberían. Esto podría acarrear problemas en el futuro cuando se espera que conozcan el material para los exámenes o las aplicaciones del mundo real. Además, utilizar la IA para hacer los deberes podría llevar a que hicieran trampas. Si los estudiantes son capaces de utilizar la IA para que haga los deberes por ellos, podría darles una ventaja injusta sobre otros estudiantes que hacen los deberes por sí mismos. Por último, el uso de la IA para hacer los deberes podría llevar a una dependencia de la tecnología que podría ser perjudicial si la tecnología fallara o dejara de estar disponible.

Lo divertido del asunto es que la respuesta está creada con la misma IA de OpenAI con la que se escribieron los ensayos originales. Hay un hilo muy interesante de Carlos Santana (@DotCSV) donde se cita el hilo original, incluyendo detalles como que la joven dice que llegó a ganar 100 dólares «haciéndole los deberes» a sus compañeros de clase (usando esa IA). En un giro de los acontecimientos, la respuesta en el propio hilo también se la reescribió la IA.

Alguien también propuso evaluar esas pruebas o exámenes con otra IA, quizá buscando detectarlas a lo Voigh-Kampff o algo así. También apareció un profesor diciendo que cuando tiene que evaluar un texto y se da cuenta de que lo ha escrito una IA es una sensación increíblemente deprimente y de «vida desperdiciada» para él.

Bonus: la traducción de la explicación completa sobre «Los problemas morales y sociales de utilizar la IA» está traducida con otra inteligencia artificial (en este caso, DeepL), al igual que el título de la anotación. Para ponerle la guinda, también la imagen está creada con una IA (Stable Difussion.)

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Por @Alvy — 12 de Septiembre de 2022

This House Does Not Exist - by @levelsio

This House Does Not Exist («Esta casa no existe») es un invento de @Levelsio, un indiepreneur, que ha seguido la estela de clásicos como Este Airbnb no existe o el primigenio Esta persona no existe pero aplicado a diseños arquitectónicos.

This House Does Not Exist - by @levelsio

Cada casa tiene una imagen y una descripción; se pueden crear casas principalmente de cristal, roca, con jacuzzis, vapor de agua o atardeceres chulos. También se pueden votar; hay incluso un ránking de las casas imaginarias más votadas. Para mi que las pones en una revista o en un proyeco que presentas ante un pliego de condiciones del ayuntamiento y cuelan.

Otro ejemplo de cómo crear imágenes casi indistinguibles de las que creamos los humanos. Tampoco tengo claro que si se mezclaran con las de un las imágenes de un ArchDaily no pudieran superar con creces una especie de test Voight-Kampff arquiectónico. «Háblame de tu casa…»

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Por @Alvy — 5 de Septiembre de 2022

Do Androids Dream of Electric Sheep – Storybooks.ai
¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?
versión ilustrada con Stable Difussion por Storybooks.ai

Bienvenidos a la nueva era de los proyectos artísticos en los que los creadores utilizan el conocimiento colectivo de la historia de la humanidad para crear textos o para ilustrarlos y mostrarlos artísticamente de mil y una formas (una predicción futurista de hace unos días, literalmente).

En este caso es la gente-máquina de Aedraie la que se ha embarcado en la tarea de ilustrar libros bien conocidos y grandes clásicos de la humanidad, desde La fábula del León y el ratón a Las aventuras de Sherlock Holmes de Sir Arthur Conan Doyle o el mismísimo ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? de Philip K. Dick. Su idea es llegar a publicar la Biblioteca del Proyecto Gutenberg completa.

De La fábula del león y el ratón puede verse la historia completa, del segundo (Escándalo en Bohemia) algunas escenas y del último una sola imagen, que es la que ilustra esta anotación, porque está todavía preparación. (Este además me imagino que requerirá arreglar el tema de los derechos de publicación, a diferencia de los oros). Para ver todas las imágenes y «abrir este nuevo mundo» hay que suscribirse al Patreon, lo cual cuesta 1 euro al mes, nada exagerado.

El tema de para pensar, como ya adelantó Altozano; la parte interesante aquí creo que es que esos textos son grandes conocidos y las imágenes con las que se alimentan las IAs como Stable Difussion son millones y millones de todo tipo de fuentes y con una infinita variedad de etiquetas de marcado. La gente de Aedraie cree que esa especie de inteligencia colectiva destilada es el «reflejo de las ideas de la humanidad sobre esos textos», lo cual sería, cuando menos, muy apropiado.

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Por @Alvy — 2 de Septiembre de 2022

Este resumen que ha hecho el popular youtuber musical Jaime Altozano acerca del advenimiento de las inteligencias artificiales y cómo pueden afectar a los puestos de trabajo, ya sean artísticos o menos creativos, merece atención durante cada uno de los 17 minutos que dura. En él se hace un repaso tanto a cómo funcionan DALL·E 2, Stable Difussion, DreamStudio y alguna más, y también habla con expertos en IA y artistas para intercambiar sensaciones.

Su entusiasmo es patente, y de hecho además de haber probado –como ya ha hecho casi todo el mundo– a generar imágenes de osos panda haciendo algo gracioso e imposible se pregunta hasta dónde se puede llegar. Por ejemplo, DALL·E 2 no permite generar «imágenes chungas» ni rostros de gente famosa, pero otras IAs sí que lo hacen. Ahora funcionan online sobre la nube, pero pueden también funcionar por separado en tu PC o en tu móvil, descargando algunos GB que resumen su «entrenamiento»; hay un ejemplo con 4,2 GB bastante impresionante.

¿Qué sucede con el copyright? Su conclusión es que para una IA es como si alguien aprendiera a escribir al «estilo J.K. Rowling»; no tendría por qué pagar derechos a J.K. Rowling. Las IA actuales condensan el aprendizaje, no contienen los materiales originales de los que se alimentan.

En cierto modo, como le dice el ilustrador Riki Blanco, la industria de la música ya tiene eso hace tiempo: Auto-Tune, cajas de ritmos, programas que generan secuencias y arreglos «mejor que los humanos»… Y podríamos decir lo mismo de muchas de las herramientas tipo Photoshop con sus infinitos filtros y ayudas, además de los gigantescos bancos de imágenes (gratuitas y de pago). Pero lo que abruma es que todas estas nuevas IAs van a condensar todo eso de forma radical, de modo que «escribiendo frases» cualquiera que no sepa dibujar pueda dibujar, o cualquiera que no sepa componer pueda crear música, por no hablar de otras actividades como escribir, diseñar edificios, vehículos o cuestiones más avanzadas.

¿Dejará eso sin trabajo a personas empleadas en muchas profesiones? Curiosamente, argumenta, las IAs creativas «no matan a nadie». Pero es importante el matiz de que se refiere a las «creativas», en el sentido de que son muy distintas de una IA que conducen un coche con conducción autónoma hay personas que pueden sufrir daños en caso de accidente. Si una IA creativa se equivoca y te dibuja un pingüino en vez de un koala, ignoras y sigues. Me gustó cómo lo comparan con la transición a las cámaras fotográficas digitales: antes tenías 24 disparos por carrete y además costaba un dineral revelar; era normal planificar y afinar todo bien. Ahora puedes disparar infinidad de fotos «a ver si alguna sale bien» porque lo digital es gratis en comparación.

Lo interesante es seguir de cerca cómo evolucionan estas IAs porque efectivamente habrá que hacer una clara diferenciación entre las que pueden causar daños a los humanos y las que no, que probablemente serán las más parecidas a los trabajos de creación artística. Yo no me subiría a un coche, ni a un edificio, ni aun avión diseñado por una IA sin supervisión humana, pero actualmente todas las IAs que hacen esas cosas tienen su supervisión, que damos por más que aceptable –por ejemplo al viajar en avión o en un Tesla– para evitar esos problemas.

Ahora, claro, podríamos ampliar el razonamiento al estilo Asimov y preguntarnos, ¿no es acaso la pérdida de un puesto de trabajo un daño para un ser humano? y ya la cosa se liaría más todavía.

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