Por @Alvy — 19 de Octubre de 2026

Cuando Timothy Leary y William Gibson trolearon a Autodesk por intentar registrar el término Ciberespacio™

Uno de los protagonistas ha narrado en su blog una historia de esas antiguas como la internet primigenia y, en cierto modo, prescrita por el paso del tiempo, protagonizada por el mismísimo William Gibson, autor entre otros de novelas y relatos míticos de la ciencia-ficción como La máquina diferencial, Quemando cromo, Johnny Mnemonic, o Neuromante.

Fue precisamente en Neuromante donde acuñó por primera vez el término Cyberspace (ciberespacio) para referirse al mundo de la realidad virtual y las redes digitales de los ordenadores de todo el mundo interconectados. Esa novela se publicó en 1984.

Pero años después, en 1989, parece que Autodesk (la empresa creadora de AutoCAD) intentó registrar como marca comercial la palabra «cyberspace». Gibson se enteró y protestó a través de sus abogados. De Ciberespacio™, nada, les dijo: la palabra se identifica con el trabajo de Gibson y entre los aficionados y profesionales informáticos.

El asunto se enredó cuando surgió el rumor de que, como venganza, Gibson había intentado registrar el nombre «Eric Gullichsen», uno de los trabajadores de Autodesk que estaba trabajando en un proyecto de Realidad Virtual para la compañía. Esa historia era una troleada mayúscula de Timothy Leary, también escritor y promotor de sustancias psicodélicas como el LSD, y fue amplificada por Rudy Rucker, otro de los creadores de la corriente ciberpunk. También ayudó a que circulara el no menos socarrón John Perry Barlow, autor de la mismísima Declaración de Independencia del Ciberespacio.

El caso es que Gullichsen acabó conoció personalmente a Gibson durante el Art Futura 1990, en Barcelona. Acabaron reconciliándose entre fiestas y copas de cava. Gibson le dejó una frase memorable:

La calle encuentra sus propios usos para las cosas, pero Autodesk no es la calle.

– William Gibson

De este modo, Autodesk abandonó su idea del registro de la marca, aunque continuó con su sistema de realidad virtual: un PC basado en el Intel 80386, dos tarjetas gráficas Matrox, gafas VPL EyePhone y un guante para la introducción de datos. Era capaz de generar apenas entre seis y diez fotogramas por segundo, con unos pocos cientos de polígonos. Algo «poco real» para ser realidad virtual… pero es lo que había.

_____
Foto (CC) William Gibson en Booksmith / Steve Rhodes @ Flickr.

Relacionados: