Por Nacho Palou — 5 de Enero de 2017

Desarrollada por investigadores de la universidad tecnológica de Delft, en los Países Bajos, esta tecnología de impresión puede imprimir en papel convencional, sin consumir tinta ni tóner — ninguno de los tipos de consumibles de impresora habituales. En cambio utilizar un haz de rayo láser de luz infrarroja que quema el papel con precisión, una técnica bautizada como carbonización.

La idea parece sencilla, pero en la práctica no es trivial obtener buenos resultados: «si intentas hacer algo parecido normalmente tendrás problemas con el color, que será más bien marrón y con la calidad de la impresión, que no será permanente —dice Venkatesh Chandrasekar, uno de los investigadores— lo que hemos conseguido es asegurar la calidad de la impresión, que el color de la “tinta” sea igual de negra que la que se obtiene con una impresora convencional.»

Para carbonizar el papel de forma adecuada se controla dónde y cuánta intensidad de calor hay que aplicar, activando el láser por pulsos, imprimiendo en diversos tonos de negro. Los investigadores creen que su solución supondrá un ahorro en los costes de impresión, que tendrá beneficios medioambientales (la mayoría de los cartuchos de tinta y tóneres no se reciclan) y que la impresora estará disponible en el marcado —en principio para uso industrial y comercial— en un par de años.

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