Por Nacho Palou — 26 de Octubre de 2011

Las pantallas táctiles son sensibles al tacto, sí, pero sólo reconocen un tipo de contacto.

TapSense aprovecha las ventajas que supone tocar un pantalla táctil de varias formas o con distintas partes del dedo: con la punta, con la yema, con los nudillos o con las uñas, por ejemplo.

De este modo se puede interactuar con los elementos de la pantalla de una manera más versátil. Por ejemplo, escribir una letra mayúscula si el teclado táctil se golpea con el nudillo, sin necesidad de activar la tecla mayúsculas previamente; o cambiar al modo numérico o de símbolos si el teclado se toca con la uña, con el dedo al revés.

Lo mismo para otro tipo de aplicaciones como videojuegos o aplicaciones de dibujo en las que se activan unas armas o herramientas u otras en función de la forma o la parte de la mano con la que se toca la pantalla.

Lo curioso es que el desarrollo de TapSense no se basa en el desarrollo de nuevas pantallas, sino en el uso de un micrófono específico para distinguir por el sonido el tipo de contacto que se hace con la pantalla.

De este modo la pantalla puede distinguir también si se utilizan materiales diferentes como madera o plástico y responder de manera diferente a cada uno de ellos.

(Vía Futurity.)

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