Por Nacho Palou — 8 de Diciembre de 2007

Entre otros falsos inventos atribuídos a Thomas Edison (“ese despiadado que continuamente desacreditó a otros inventores para beneficiarse”) se incluye el de la bombilla incandescente, antepasada directa de las que se utilizan actualmente.

Fue Humphry Davy quien en 1809 colocó una fina tira de carbón entre los dos polos de una pila, creando un fugaz arco luminoso que se quedó en eso, la base esencial en la que se basa el funcionamiento de una bombilla.

Warren De La RueTuvieron que pasar treinta años hasta que en 1840, Warren de la Rue, colocó un filamento de platino en el interior de un tubo de vacío. Hizo pasar electricidad por el filamento, el cual ardió emitiendo luz y calor. La casi ausencia de gas en el interior del tubo, junto con la alta resistencia del platino al calor, permitió que el material del filamento tomase gran temperatura sin quemarse inmediatamente. Esta fue, que se sepa, la primera bombilla incandescente, aunque su alto precio la hizo comercialmente inviable.

En los años siguientes se probaron diversas variaciones del modelo de De la Rue, principalmente en la forma de filamentos de diferentes materiales y en un mejor vaciado de la cápsula de cristal. Ya en 1875 Henry Woodward y Matthew Evans se hicieron con la patente de la bombilla, que era básicamente la misma que De la Rue y otros inventores venían desarrollado y mejorado desde hacía treinta y cinco años. En 1879, Thomas Edison compró la patente a Woodward y Evans e inicia la comercialización de su modelo de bombilla incandescente. Habían pasado casi cuarenta años desde que De la Rue quemara por primera vez su carísimo filamento de platino.

(Vía The List Universe, vía Look at this. Con información de The History of the light bulb y The History of the Incandescent Lightbulb.)

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