Por Nacho Palou — 7 de Enero de 2015

Toyota-Patentes-Pila-Combustible

De forma parecida a lo que hizo Tesla Motors, dedicada a fabricar coches eléctricos, Toyota permitirá que otros fabricantes utilicen miles de sus patentes para pilas de combustible de hidrógeno sin tener que pagar por ello.

En total son hasta 5.680 patentes que abarcan desde las celdas de combustible que van en el vehículo, el uso de depósitos de hidrógeno de alta presión y la propia producción del hidrógeno. Las primeras estarán libres de derechos hasta 2020 y las segundas lo estarán de forma indefinida, según Gizmodo.

El objetivo de Toyota es impulsar las tecnologías para este tipo de vehículos, de tal modo que al final a todos les salga a cuenta su desarrollo. La tecnología de pila de combustible aplicada a los vehículos, como alternativa a los motores de combustión, es menos común que otra variantes eléctricas como los vehículos híbridos y los puramente eléctricos, como el Nissan Leaf o el BMW i3.

Las pilas de combutible de hidrógeno utilizan este elemento para producir electricidad al combinarse con el oxígeno del aire. Es decir, a pesar de llamarse "pilas" no almacenan electricidad sino que la producen sobre la marcha —al margen de que el vehículo pueda llevar baterías de iones de litio en las que almacenar parte de la electricidad producida.

Por tanto el coche funciona de forma parecida a los convencionales, salvo que en lugar de cargar gasolina carga hidrógeno en un tanque a presión. La electricidad producida se utiliza para hacer funcionar los motores eléctricos que propulsan al vehículo.

Hace algún tiempo tuve ocasión de probar uno de estos vehículos, el Honda FCX Clarity que, a pesar de no ser nada común, es un anticipo interesante para un tipo de vehículo que por el tubo de escape, como residuo, no echa más que agua.

El problema es que el hidrógeno no es una fuente de energía, sino vector energético, y por tanto para obtenerlo es necesario utilizar energía.

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