Por @Alvy — 18 de Agosto de 2013

Me encantó este viejo minidocumental de Errol Morris que no vi pasar en su día sobre uno de los misterios del asesinato de JFK y cómo funcionan ciertas conspiraciones. Se llama El hombre del paraguas que es como se conoce a uno de los viandantes que aparecen en las fotografías y filmaciones del aciago día.

Es difícil encontrar una explicación «no siniestra» a un tipo que abre un paraguas en un día en el que lucía un sol radiante… justo cuando el coche presidencial pasa por delante suyo y casualmente cuando empiezan a llover los disparos que acaban con su vida.

Cuando tiempo después la película Zapruder vio la luz muchos se preguntaron quién era ese personaje, qué hacía ahí y si podría haber participado en el asesinato de Kennedy: tal vez usando el paraguas como señal para el «tirador/tiradores» o incluso mediante algún «dispositivo» encargado de disparar «dardos paralizantes» sin que nadie se percatara (!?)

(Si no has visto el vídeo aprovecha antes de seguir leyendo.)

Pero resulta que tiempo después se encontró a la persona en cuestión. Se llamaba Louie Steven Witt y testificó en 1978 ante el comité sobre los asesinatos. Explicó por qué llevaba un paraguas y por qué lo abrió: era simplemente una forma simbólica protesta contra el padre de JFK (Joseph Kennedy) en la época en que era embajador en Londres, una referencia oscura a otro político llamado Neville Chamberlain que siempre llevaba consigo el característico paraguas negro. Fin de la historia y de la conspiración.

Como él protagonista de la historia bien dijo,

Creo que si en el libro Guiness de los Récords hubiera una categoría de gente que estaba en el lugar equivocado en el peor momento haciendo lo que no debían hacer yo ocuparía el primer puesto, y la segunda plaza quedaría muy, muy lejos.

A pesar de que el «misterio» quedó resuelto hace décadas, todavía se oye y se lee sobre la teoría del Hombre del paraguas en los artículos, libros y documentales conspiranoicos. De hecho al poco de publicarse este vídeo apareció una respuesta conspiranoica más y sin duda habrá habido otras.

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