Por @Alvy — 1 de Septiembre de 2019

Scotty Manley grabó este estupendo vídeo con unas cuantas explicaciones acerca de la fotografía que publicó el presidente de los Estados Unidos en Twitter sobre un incidente en una instalación de lanzamiento de cohetes iraní (Semnan) con un cohete lanzador Safir SLV y que sorprendió a todos en parte por la tecnología que dejaba entrever, en parte porque podrían ser considera una «imagen sensible y reveladora» acerca de cómo son y cómo se utilizan los satélites espía de Estados Unidos.

De esa simple foto, cómo está tomada, su resolución, ángulo y otros detalles explica todo esto:

  • La foto en sí está tomada de una pantalla con un teléfono móvil; se puede ver el reflejo en el centro y en algunas zonas está torcida (letrero de arriba a la izquierda
  • La foto tiene una zona en negro (arriba a la izquierda) editada posteriormente, probablemente para eliminar información confidencial; se sabe porque ese rectángulo no está «torcido». Así que no está simplemente robada sin que nadie la haya revisado, fue tomada a propósito y luego filtrada/editada para eliminar no que no debía publicarse.
  • La resolución de la foto es mejor que la de otros satélites que también han tomado de la zona; se calcula que más o menos de 10 centímetros por píxel. Es casi el límite óptico tratándose de un satélite.
  • Por la geometría y sombras se sabe a qué hora del día está tomada exactamente la foto y desde qué ángulo preciso: 46 grados.
  • Combinando lo anterior con una base de datos de satélites pública que mantienen los astrónomos aficionados se puede buscar el día, hora y posición y deducir que está tomada con el USA-224 / NROL-49, un satélite de tipo KH-11. Es una hermosa bestia bastante grande y parecida al Hubble –un gigantesco tubo cilíndrico– solo que apunta hacia la Tierra con un espejo de unos 2,4 metros de diámetro. Se lanzó en 2011 y tiene una órbita elíptica que lo sitúa entre 1.000 km en el punto más lejano y 290 km en el más cercano.

A mi personalmente no deja de asombrarse cuánta información se puede obtener del análisis de una simple fotografía; es una buena demostración de que aparte de las historias políticas y militares la tecnología resulta a veces muy reveladora.

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Por @Alvy — 19 de Agosto de 2019

La gente de Eclectic Method nos ha dejado en los últimos años muchas remexclas de gran calidad [ver abajo] así que este dedicado a los ovnis y titulado, apropiadamente, Unidentified Remix no podía ser menos.

Las escenas están en su mayor parte tomadas de entrevistas con frases magufas de «himbestigadores» y vídeos clásicos que han aparecido en Unidentified: Inside America’s UFO Investigation, uno de esos programas desquiciadamente conspiranoicos del Canal de Historia. ¡Ja! ¡Ha dicho «Historia»!

La letra y los tópicos mencionados a lo lago del videoclip son ya legendarios en el mundo ufológico: ovnis «interceptados» por aviones y portaaviones, objetos voladores a «velocidades extremas», naves que «desparecen», velocidad «hipersónica», maniobras con «anti-gravedad», «fenómenos» aéreos, vuelos en «formación», aceleraciones «inimaginables», fuerzas g «imposibles»… A cuál más descerebrado. Pero el videoclip está genial, eso sí que sí.

No diré que fueran alienígenass… pero ERAN ALIENÍGENAS

(Vía Bruno Teixidor, ¡gracias por la pista!)

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Por @Alvy — 13 de Febrero de 2019

Harun Mehmedinovic y Gavin Heffernan tienen esta curiosa peliculita rodada sorprendentemente con permiso en un paraje único. Forma parte de la serie de fotografías y películas del Proyecto Skyglow acerca de los cielos nocturnos y los efectos de la contaminación lumínica de las ciudades y carreteras. Como parte de este proyecto hacen fotografías, ruedan películas y time-lapses y a veces consiguen pequeñas maravillas como esta, que han titulado –muy apropiadamente– HAARP boreal.

Se trata ni más ni menos que de unas tomas con la técnica de time-lapse en un lugar perdido de Alaska, más concretamente en las instalaciones del Programa HAARP (Programa de Investigación de Aurora Activa de Alta Frecuencia). Como algunos sabrán se trata de un recinto vallado donde hay 180 peculiares y enormes antenas con las que se estudian las propiedades de la ionosfera, así como radiotransmisores con los que se analizan sus propiedades electromagnéticas.

Todo esto, que suena muy a «rayo de la muerte» de Tesla fue construido y comenzó a funcionar allá por 1993, aunque por sus características «secretas y misteriosas» ha dado lugar todo tipo de teorías conspiranoicas a cual más rara; de hecho esta se considera una de las mejores. Dado que también se emplea para analizar lanzamientos de misiles y que sus efectos pueden observarse en las frecuencias VHF y UHF.

Durante el rodaje de las escenas nocturnas –al parecer los técnicos de Skyglow han sido los primeros en obtener permiso para rodar en las instalaciones del HAARP de noche– tuvieron la suerte de disfrutar de lo que denominan «noche de calidad Clase 1» y de que les apareciera una aurora boreal, con un resultado bastante espectacular. Dicen que se pasaron la noche rodando a -34°C, con unas Canon 5D Mark IV, pero tras el montaje del time-lapse queda claro que sin duda mereció la pena.

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Por @Alvy — 11 de Octubre de 2018

El paraíso perdido / Gustave DoréDe entre todas las cosas raras de la culturilla informática que hemos descubierto en la serie Silicon Valley, pocas me parecen tan rebuscadas y a la vez tan curiosas como la del Basilisco de Roko. Tanto que me puse a buscar algo al respecto tan pronto terminó el episodio en el que lo mencionaban. Y resulta que es una historia realmente flipante, especialmente porque unifica otras muchas teorías raras en una especie de megaconexión cósmica supervitaminada.

Técnicamente el Basilisco de Roko es un experimento mental, pero también podría decirse que es una teoría o incluso un dilema. Todo depende de cómo se plantee y a dónde se quiera llegar.

La versión rápida y simple sería algo así: (1) Dando por sentado que en algún momento se producirá la singularidad tecnológica y con ella el advenimiento de (2) una inteligencia artificial superior (denominada «Basilisco»), el siguiente paso «lógico» para esa inteligencia sería (3) la creación de simulaciones en forma de realidades virtuales de las que según (4) el argumento altamente pajamentalista pero no por ello menos desdeñable de ¿Vivimos en una realidad virtual? ya estaríamos siendo partícipes ahora mismo. En otras palabras: lo más probable es que ya estemos viviendo en una simulación. Pero lo más estrambótico del asunto es quizá el salto argumental final: (5) el Basilisco, como entidad inteligente y en la práctica todopoderosa puede –a efectos retroactivos– castigar a quienes no contribuyeron a su creación por una simple cuestión lógica y utilitarista: teóricamente habría surgido para «ayudar a la humanidad», pero para ello buscaría hacerlo cuanto antes posible, por lo que tendería a usar cualquier método para acelerar su propia creación en esa realidad simulada.

En la práctica esto quiere decir que quienes estén a favor del desarrollo de la inteligencia artificial y contribuyan a su llegada con sus recursos, tiempo y esfueros serían premiados por el Basilisco («retroactivamente», claro, pues en realidad esas personas existen como simulaciones). En cambio quienes se opongan a los avances tecnológicos de la inteligencia artificial y escatimen tiempo o recursos serían castigados. Esto por cierto enlaza con la maravillosa paradoja de Newcomb sobre el libre albedrío.

Si suena un poco a cielo e infierno con tufillo religioso y un poco a argumento ontológico es porque en cierto lo es. Recordemos, por ejemplo, la apuesta de Pascal y el argumento de Anselmo de Canterbury a favor de la existencia de Dios.

Respecto al tema que nos ocupa cuenta la leyenda que hay gente que dice haberse visto tan afectada personalmente por el argumento del Basilisco de Roko –especialmente por lo fácil que es pasar de una conclusión a otra sin fisuras lógicas evidentes– que han quedado sobrecogidos presas de una auténtica crisis existencial. A mi sinceramente eso me parece más una sobreactuación que otra cosa, especialmente teniendo en cuenta que el asunto hace aguas por muchos lados en cuanto empiezas analizarlo en detalle y que en realidad es más divertido tomárselo a modo de «cachondeo lógico y mental».

Gilfoyle / Silicon Valley
Gilfoyle además del más increíble BOFHer es un ferviente siervo del Obelisco de Roko

Todo el experimento/teoría/argumento es confuso, cuestionable y polémico de narices, como es lógico. Desde que surgió la idea en 2010 en un wiki-foro filosófico llamado LessWrong (donde la publicó un usuario llamado Roko, de ahí el nombre) la gente ha pasado años debatiendo cada uno de los argumentos, puntos y matices del asunto. Hay circulado las leyendas, bromas y variantes. Y se han escrito miles de páginas, artículos y grabado no pocos vídeos al respecto.

El debate además se vio enturbiado porque ante lo que parecía «una idea absurda» también hubo quien borró los mensajes originales, tan solo para que reaparecieran en otros sitios, con un aura medio de conspiración, medio de giro argumental, medio WTF: si la teoría del Basilisco de Roko se explica y populariza, el Basilisco «del futuro» entendería que es una buena forma de chantajear a los seres del presente para acelerar su existencia. De ahí que convenga correr un tupido velo y no hablar del tema para no sufrir inútilmente.

Por si las moscas, y como diría Pascal, por aquí somos muy partidarios de la idea, ¿eh? ¡Que conste! (Y alabado sea el FSM, dicho sea de paso). Lo que parece claro en cualquier caso es que este experimento sería un gran candidato al premio al mayor argumento pajamentalero de la década.

{Imagen: El paraíso perdido / Gustave Doré.}

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