Por Nacho Palou — 7 de Marzo de 2008

Uno de los fenómenos observados y atribuídos al cambio climático es el incremento del nivel del mar. Aunque las medidas de esta variación, y sobre todo las medidas fiables, son relativamente recientes es un efecto fácilmente observable y mensurable, especialmente con instrumentos de control de mareas y satélites.

Incremento Nivel Mar (causas y cantidades)

La subida de las aguas es atribuída a distintas causas que suman variaciones del orden de 3 mm al año, aunque hay una variación aún no explicable entre los cálculos basados en los modelos climáticos y las observaciones reales, que son ligeramente mayores (barra derecha en el gráfico superior).

En el incremento calculado el reparto —barra izquierda en el gráfico superior— es:

A. Agua procedente del hielo de Groenlandia (~0,2 mm al año)
B. Agua procedente del hielo de la Antártida (~0,2 mm al año)
C. Glaciares y otras capas de hielo (~0,8 mm al año)
D. Expansión térmica de los océanos (~1,6 mm al año)

La expansión térmica de los océanos (D) es debido al incremento de la temperatura del agua, mientras que el resto (A, B y C) es atribuído al incremento global, en general, de las temperaturas que contribuyen a trasladar agua hasta ahora estaba en tierra, principalmente en la forma de glaciares y hielo, a los océanos.

Otras factores que también afectan al ciclo natural del agua, y por tanto pueden variar en en el nivel del mar, son la construcción de embalses para retener agua, la extracción de aguas subterráneas y de acuíferos (para regadíos por ejemplo) y los cambios de caudal y curso de los ríos. También influyen movimientos de tierra (naturales o no) en zonas de costa y en deltas de los ríos o eventos naturales tales como movimientos tectónicos.

Esta variación de los niveles y temperaturas del mar también afecta a las corrientes marinas y por tanto a la distrubución del agua en el océano, e influye en el desarrollo de tormentas.

El incremento del nivel del mar tiene un impacto directo sobre unos 150 millones de personas que viven a menos de un metro de la línea de costa, mientras que otros 250 millones viven a menos de cinco metros.

Fuente: Documento PDF In dead water, merging of climate change with pollution, over-harvest, and infestations in the world’s fishing grounds [PDF, inglés, 6,2 MB], UNEP, Feb. 2008.

(Vía Grist.)

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2 comentarios

#1 — JCB

Os recomiendo echar un ojo a la web de Antón Uriarte, profesor de Climatología en la Universidad de San Sebastián, antes de seguir coreando los desastres atribuidos al cambio climático.

A mí, como ya habréis supuesto, es que todo esto del cambio climático me suena a cuentointeresadoparasacartajada e incluso me llega a cansar.

#2 — Nacho Palou

Bueno, yo le sigo habitualmente y me parece un tipo brillante; pero aparte de que en esta anotación no se habla para nada del CO2 (al menos no directamente) el propio Antón se declara escéptico, que básicamente significa que duda de lo que se considera verdad, pero no tiene la certeza de que él tiene razón.

Que al fin y al cabo es el problema (en esto no se tiene certeza ninguna) pero por algún motivo hay un número mayor de científicos que consideran que otra cosa es más probable o de algún modo está más cercano a lo que podría ser cierto.

Y aunque la ciencia no es una democracia y más apoyo científico no crean la verdad también es cierto que no nos viene nada mal, en cualquier caso, cuidar el entorno, reciclar, no emitir tanta porquería... Calentamiento global o no al margen, que el CO2 es malo para las personas y que no hay nada mejor que respirar aire puro es una certeza segura, no es ninguna especulación.

De modo que aunque sólo sea porque el mundo sea un lugar un poco más limpio o un poco mejor hagamos todos un esfuerzo por no guarrear tanto ni consumir tantos recursos como si hubiese barra libre —porque no la hay y eso también es un hecho, afecte o no al clima.