Por Nacho Palou — 27 de Enero de 2008

En casa:

  1. Apaga las luces, el ordenador, la televisión y resto de aparatos electricos que no vayas a utilizar aunque sea durante un período de tiempo corto.
  2. Programa la temperatura de la nevera a unos 2ºC, la del congelador a unos -16ºC y la del agua caliente a 60ºC.
  3. Utiliza el microondas siempre que puedas antes que el horno o el fogón.
  4. Repasa, y repón si fuera necesario, los aislantes de puertas y ventantas.
  5. Utiliza bombillas de bajo consumo y recíclalas cuando se estropeen.

En la oficina:

  1. Reutiliza el papel, los sobres, clips y carpetas en la medida en que sea posible.
  2. Utiliza el correo electrónico mejor que el correo impreso y el tablón de anuncios para notificaciones escritas.
  3. Utiliza papel reciclado para imprimir documentos de uso interno.
  4. Recicla el papel utilizado.
  5. Utiliza una taza de café cerámica en lugar de vasos desechables.

Basado en 100 Ways to Save The Environment.

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2 comentarios

#1 — Bander

Siempre se ha dicho que es mejor dejar encendida la luz de un tubo fluorescente que apagarla y encenderla varias veces (ya que el consumo energético inicial para encender el tubo es mayor que el mantenimiento que necesita una vez encendida). Pero, ¿cómo podemos saber cuanto tiempo tiene que pasar para que sea conveniente apagarla en lugar de dejarla encendida mientras realmente no la necesitamos?.
En otras palabras, ¿Qué consumo tiene un tubo fluorescente hasta que se enciende y cuánto consume cuando ya está encendido por unidad de tiempo?

#2 — Nacho Palou

Hace no mucho busqué al respecto porque surgió como tema de conversación en la oficina, pero no encontré nada respecto al consumo pico en el encendido respecto al consumo en funcionamiento —aunque siempre había oído, y creo, lo mismo que comentas.

Sí que encontré referencia a que efectivamente son adecuados para lugares donde permanecen encendidos muchas horas seguidas y no en lugares donde se encienden y apagan continuamente, y sobre cómo afecta el momento de encendido a la vida del tubo fluorescente

Uso de las Lámparas Fluorescentes — Las lámparas fluorescentes necesitan de unos momentos de calentamiento antes de alcanzar su flujo luminoso normal, por lo que es aconsejable utilizarlas en lugares donde no se están encendiendo y apagando continuamente (como pasillos y escaleras). Por otro lado, los encendidos y apagados constantes acortan notablemente su vida útil.

De hecho, casi se considera que su vida útil se puede medir en número de encendidos. Por ejemplo, una lámpara que tenga una vida útil de 3000 h en un uso de 8 h diarias ininterrumpidas, puede tener una vida útil de 6000 h con un uso de 16 h diarias ininterrumpidas.