Por Nacho Palou — 25 de Febrero de 2008
Retirada Placas Uralita
La placas con amianto están prohibidas desde 2002. Fuente: Consejo General de la Arquitectura Técnica de España.
Por Esther Celma Esta es la historia de un viejo techo de uralita agujereado. A la hora de arreglarlo, sorpresa.

Las placas de cemento y amianto, comúnmente llamadas "de uralita" por ser la marca de la que era su principal fabricante, contienen fibra de amianto. No la admite ningún punto limpio. Está considerada material tóxico. Es inocua cuándo está entera, pero es peligrosa si puede soltar polvo. Está prohibida en Europa y hay reclamaciones de prohibirla a nivel mundial.

Los dueños del techo agujereado deciden llamar a una empresa especializada. Les explican los pasos a seguir para desmontar un techo de Uralita.

Toda la operación es larga --para los permisos, el plazo es hasta 4 meses-- y cara. Resultado final: Se contrata a unos obreros cualquiera y se les advierte que usen mascarilla y guantes y que no corten la uralita. Envuelven bien las piezas con plásticos, alquilan una camioneta y las tiran en un descampado. Luego, avisan al Ayuntamiento de que han visto uralita en tal sitio y que vengan a recogerla. Al cabo de unos días, ya no está.

Moraleja: la empresa Uralita ganó dinero con su material de fibrocemento durante años. Hasta que los tribunales dieron la razón a las familias de los trabajadores muertos por inhalar polvo de amianto.

Hay miles de cubiertas de uralita en todo tipo de edificios, públicos y privados. A la hora de los problemas, nadie se hace cargo. Uno tiene que a) pagar miles de euros si quiere hacer las cosas bien o b) actuar clandestinamente, arriesgarse a una sanción de miles de euros si le pillan y confiar que la uralita abandonada la retirará alguien autorizado y no alguien que quiere aprovecharla.

Esther es periodista freelance. Corresponsal de El Vigía y adjunta de El Periódico en Tarragona. También colabora con TV3 y la Agencia Efe.

Compartir en Flipboard  Compartir en Facebook  Tuitear

3 comentarios

#1 — Maikelnai

Aunque parezca mentira, en la empresa en la que trabajo nos encontramos en una situación idéntica. Estamos desmantelando una vieja nave, para construir una más moderna y el techo está recubierto de uralita de los años 70. La pasta que nos cobran por eliminarla y tratarla nos ha dejado de piedra... pero vamos, lo del descampado y tal no es mala idea ;-)

#2 — Ruls

No es algo tan raro, aunque sí descorazonador.

Hace algunos años, por razones laborales, había que desmontar una buena cantidad de detectores iónicos de humo de uno de nuestros clientes. Estos detectores contienen una pequeña cantidad de Americio 241, isótopo radiactivo, y no pueden tirarse alegremente. Hay que llamar al CIEMAT, concertar cita, suelen venir aproximadamente al mes y cuesta la recogida de todos los iónicos aprox 6€ por unidad (si no recuerdo mal). Vamos, que era un buen pellizco, porque teníamos bastantes cubos llenos hasta arriba.

Fuimos responsables, pagamos y se supone que se lo llevaron todo a un cementerio radiactivo.

Lo "gracioso" es que cuando preguntabas a profesionales del ramo -de la venta de este tipo de material-, su sugerencia era que "los metiéramos en bolsas de basura y de poco en poco fuéramos tirándolos a algún vertedero, que al final eso es lo que hacían los del CIEMAT" Personalmente, no creo el CIEMAT haga eso, pero queda patente que cuando nos cuesta los cuartos, nos -y perdón por la grosería- la suda la ecología, por muy fanático que se sea...

Me pregunto qué harán con las pilas que tiramos en los contenedores de reciclaje... ¡Ay!

#3 — Ecoilogico

Tienes toda la razon, trabajo en un estudio de arquitectura y nos dedicamos a demoliciones cuando se tercia, normalmente lo que se hace por ejemplo en Navalcarnero (Madrid) es quitarlas el propio dueño (ya que no quiere gastar dinero en una empresa especializada) y enterrarlas en el primer descampado o camino que encuentran, eso de llamar al ayuntamiento seria lo ideal, pero es demasiado para gente tan corta, no quieren saber que a quien van a envenenar sera a sus hijos y nietos... en fin

Por otro lado tambien exise un mercado clandestino que se dedica a la compraventa de placas, no olvidemos que durante la epoca industrial se construyeron millones de naves por toda españa con este material.