Por Esther — 2 de Diciembre de 2008
Farola energías renovables de Panasonic
Farola híbrida -utiliza energía de origen solar y eólica- de Panasonic.
Las farolas mal diseñadas malbaratan energía, elevan los costes y son un foco de contaminación lumínica. En abril del año que viene, entra en vigor la nueva normativa, ya publicada por el BOE (PDF, 847 k), que regulará la eficiencia energética del alumbrado exterior. Pese a que no tendrá efectos retroactivos, es un buen momento para plantearse alternativas.

Las farolas solares pueden ser un buen recurso, especialmente si no repiten el error de enfocar hacia el cielo.

Tienen múltiples ventajas: No necesitan conectarse a ninguna red, se pueden instalar en cualquier sitio sin abrir zanjas y son idóneas para lugares aislados. En un principio se concibieron para países con pocos recursos, zonas rurales o como solución rápida tras una emergencia. Pero las farolas fotovoltaicas ya empiezan a formar parte de los paisajes urbanos, como en el parque público de Alcalá de Guadaira de Sevilla.

Los fabricantes de farolas solares ya hace tiempo que usan LEDS y ahora van mejorando los sistemas. Por ejemplo, la firma zaragozana Zytech Solar permite programar la intensidad lumínica según convenga e incorpora un regulador para aprovechar la potencia del módulo en un 95%.

El siguiente paso son las farolas alimentadas por sol y viento.

Panasonic ya presentó el modelo Remote Hybrid Sistem el año pasado, desarrollado en Canadá. No está pensado para pequeños consumidores, sino para el alumbrado público e incluso permite incorporar una red wifi. Esta calculadora permite evaluar si sale o no a cuenta apostar por este tipo de farolas.

Philips da un paso más en diseño y tecnología. Ha presentado hace poco su prototipo Lighting Blossom. Una farola inspirada en una flor. Su estructura recuerda a unos pétalos que se abren de día para capturar la luz y pueden convertirse en aspas para aprovechar el viento. Además, es inteligente, capaz de intensificar su luz si detecta movimiento.

Por su parte, la Universidad Nacional Autónoma de México desarrolla su propio proyecto de farola híbrida y confía en tener el prototipo terminado en menos de dos años.

(Santi Herranz compartió con nosotros su interés por las farolas híbridas, que le despertó Energías Renovables. ¡Gracias!)

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6 comentarios

#1 — Matachin

Una gran idea, aunque poniéndonos pesimistas si ahora roban farolas por el metal, ¡que no harán por una que funciona sola!

PD: supongo que querrías decir LEDS no LEEDS

#2 — Barrakuda

Si, estas farolas son una maravilla, pero por desgracia tenemos que poner los pies en el suelo.

A ver quien es el guapo capaz de financiar a los ayuntamientos para que pongan las farolas. Yo las vendo y la gente prefiere seguir con el coche publico, etc etc que invertir en ahorro.

#3 — Esther

#1 Matachin: Sí, eso quería, ya lo he corregido, gracias :-)

Respecto a los robos, pues también tienes razón, es uno de los problemas de las placas solares en general. Siendo un poco optimistas, las farolas van cimentadas en el suelo, así que tampoco -cruzo los dedos- debe ser tan sencillo robarlas.

#2 Barrakuda: Es cuestión de analizar costes, si la inversión inicial es más alta pero supone un ahorro alto a medio-largo plazo es más sensato, pero me consta que no suele ser así. Pero poco a poco se van extendiendo, justamente por las ventajas de no tenerse que conectar a ninguna red.

#4 — Santi Herranz

Lo de incorporar la red wifi es una buena idea, ya que seria muy fácil monitorizar el estado y activar alguna alarma en caso de vandalismo.

#5 — Warp

Es una gran idea, el ahorro en energía es considerable y está demostrado que el coste inicial se amortiza con el tiempo.

No sólo ahorras energía, sino el coste de la infraestructura de esa red eléctrica, que es bastante cara: zanjas, cables, obras, etc. La plantas en un sitio y zas, luz al instante.

Más vale que sean resistentes, tanto para evitar robos como para minimizar el mantenimiento, que será más caro. Sería lógico probar unas cuantas en un sector "tranquilo" de la ciudad y ver cuál es el ahorro real.

La idea de que se apaguen o reduzcan la intensidad de luz si no detectan gente también es muy buena, y eso ya se podría instalar en las farolas actuales.

#6 — Montse

Es increíble como te pueden seguir sorprendiendo. Me parece una idea genial, pero con muchos 'peros'. La mayoría los habéis comentado ya. Aunque seguro que nos volverán a sorprender y alguien habrá pensado ya en cómo solucionarlos.