Por Nacho Palou — 16 de Enero de 2008

La Guía de Conducción eficiente del Ministerio del Medio Ambiente [Documento PDFPDF, 170KB] recopila algunas sencillas recomendaciones que conviene tener en cuenta a la hora de coger el coche. Seguirlas puede ayudar a reducir el gasto mecánico del vehículo, el consumo de combustible y las emisiones contaminantes.

Algunas de ellas son:

  • En los coches modernos no hay que pisar el acelerador durante el arranque o una vez arrancado. En coches de gasolina inicia inmediatamente la marcha, en coches diésel espera unos segundos, pero no dejes el coche al ralentí cuando está frío.
  • Siempre que sea posible hay que circular en marchas largas y a bajas revoluciones (entre 1.500 y 2.000 en motores diesel y entre 2.000 y 2.500 en motores de gasolina), pero no pises a fondo el acelerador si estás en una marcha que si no tiene desarrollo suficiente para acelerar desde bajas revoluciones. Reduce suavemente.
  • Intenta evitar frenazos, aceleraciones y cambios de marcha innecesarios. Trata de mantener una velocidad los lo más uniforme posible.
  • Cuando quieras reducir la velocidad deja rodar el coche sin reducir, frena de forma suave y progresiva y reduce de marcha lo más tarde posible o no reduzcas si vas a detenerte.
  • En paradas prolongadas (más de un minuto) es recomendable apagar el motor.
  • A velocidades altas (más de 100 Km/h), el consumo se multiplica.
  • Si llevas baca portaequipajes cargada u otros accesorios exteriores aumentará la resistencia al aire, la aerodinámica perderá efectiva y se incrementará el consumo.
  • El uso de aire acondicionado aumenta el consumo de carburante —y reduce la potencia disponible. La carga eléctrica adicional (neveras, equipos electrónicos) también incrementa el consumo.
  • Cuando compres un vehículo nuevo, elige un modelo adaptado a tus necesidades y ten en cuenta los datos de consumo y emisiones de CO2.

También llevar el coche limpio reduce el consumo.

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