Por @Alvy — 28 de Abril de 2022

Desde el glorioso Archivo Retro de la BBC nos llega este fascinante navegador de rutas para coches que demuestra que el ingenio humano no tiene límites, en este caso utilizando cintas de casete para ir dictando las instrucciones sobre cómo llegar de un sitio a otro de forma perfectamente sincronizada con su conducción. ¡En 1971 y sin TomToms ni GPS ni Google Maps! Y todo ello con una voz masculina «estilo Siri» que hace que ver esas arcaicas imágenes de hace medio siglo sea más llamativo todavía. De verdad: más ingenioso que el GPS de papel de los años 60.

El invento simplemente utiliza una colección de cintas pregrabadas con las explicaciones de las rutas para ir de unos puntos a otros de la ciudad, giro por giro, con todas las distancias e indicaciones detalladas incluidas y dictadas ceremonialmente. Como lo que se ve en la película de 1971 es un prototipo, seguramente la colección era una caja con cuantas cintas y rutas a/desde algunos puntos significativos de la ciudad, que probablemente se guardarían en el maletero. Ahora bien, ¿cómo sabía la cinta qué camino estaba siguiendo el coche, si se paraba o no, a qué velocidad iba y cómo «sincronizarse» con sus movimientos, calle tras calle?

El secreto estaba en la unidad de control donde se insertaban las cintas. Además de ser un reproductor de casetes estaba conectada al cuentakilómetros del vehículo (cuyo nombre técnico es odómetro, y que he descubierto que en Inglaterra y los sitios en los que utilizan millas en vez de kilómetros lo llaman, lógicamente, millómetro o quizá cuentamillómetro). Entre las frases de las explicaciones se grababa un «bip» fácil de detectar, donde estaba codificada la distancia que había que esperar hasta continuar con la reproducción (500 metros, 200 metros, etcétera. O yardas, más bien). Entonces la cinta proseguía con la narración. De ese modo daban igual la velocidad y las paradas, pues las instrucciones se escuchaban en el punto adecuado, con tiempo suficiente para reaccionar.

Otra curiosidad que se ve es que por cómo funcionan (o funcionaban) los cuentrakilómetros –básicamente detectando una posición fija en un eje que está dando vueltas, a modo de cuentarrevoluciones– el factor clave para calcular las distancias es el tamaño de los neumáticos por aquello de que cada vuelta equivale a 2πr centímetros. Aunque esto hoy en día se resuelve por otros métodos (o, como en los cuentakilómetros de bicicletas, se programa al configurarlo), en aquella época el «truco» era insertar una tarjeta que codificaba el valor para distintos tamaños de neumáticos. Pero claro, no era una miniatura como las de hoy en día, sino algo más aparatoso. Por suerte sólo había que hacerlo una vez.

Entre las ideas que tenían en los años 70 para este navegador –que no necesitaba ni conexión en tiempo real a Internet, ni satélites GPS, ni mapas, ni nada de nada más allá que lo que se ve en la película– estaba su utilidad en los coches de alquiler, como ayuda a los chóferes o para el entrenamiento de conductores de autobús en nuevas rutas. Con mucho humor británico también explican el sistema no tenía forma de saber si había una calle cortada, o un desvío por una zona de obras. Y si seguías a ciegas las instrucciones habiéndote desviado igual acababas en una calle en sentido prohibido o cayéndote con el coche al río… Pero bueno, eso también sucede hoy en día, como vemos de vez en cuando en las noticias insólitas.

(¡Gracias por la pista, Gali!)

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Por @Alvy — 2 de Abril de 2022

Este vídeo que ha dado a conocer Tesla para enseñar los entresijos de su recientemente inaugurada Giga Factoría de Berlín (Alemania) y hacer una pequeña gran demostración de fuerza es bastante impresionante, tanto porque está grabado con drones como por el apropiado montaje de los diversos planos y lo que deja ver de la fábrica en la que nacen los coches Tesla.

Seamos realistas: aunque intenta dar la sensación de ser un vuelo a vista de dron en un sólo plano tiene demasiados cortes un tanto cantosos. Pero al menos logra ser tremendamente efectista haciendo pasar los drones no ya de unos edificios a otros, sino entre estrechos brazos robóticos, carrocerías de los coches y diversos mecanismos automáticos de la fábrica… Quizá hacerlo en un sólo plano hubiera sido imposible (pero ahí queda el reto). Las imágenes parecen también estar a ratos aceleradas o en hiperlapse, aunque las tomas en las que salen personas –principalmente hacia el final del vídeo– están a velocidad normal.

Al igual que vimos en el timelapse de la fabricación de los Porsche 911 GT3 el trabajo comienza con la fabricación de las piezas de la carrocería y su montaje sobre la plataforma principal. El uso de unas gigantescas «planchas» y máquinas moldeadoras recuerda a alguna escena de Star Wars: episodio II y dejan la sensación de que algún dron ha debido morir aplastado durante el rodaje… Aunque oficialmente no consta, claro.

Los coches se sumergen en las famosas «piscinas de pintura» [01:45] de y pasan a la zona de cadena de montaje «humano» con cientos de operarios colocando los cables y piezas más delicadas. Una vez instalado el motor y todo lo demás los Tesla pasan a una formación donde –cabe imaginar– se cargan y luego se dirigen al aparcamiento exterior, que es lo que se ve en las primeras escenas. Es todo un viaje paso-a-paso en cuestión de horas de la nada a la creación de un coche completo que será posteriormente enviado a los concesionarios y a los clientes.

(Vía @JoePompliano.)

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Por @Alvy — 29 de Marzo de 2022

En esta fábrica se fabrican Porsches como churros: decenas de robots comienzan con el montaje pieza a pieza de la carrocería y luego los operadores humanos continúan con los trabajos más delicados. En total se necesitan unas 48 horas para montar cada vehículo que pasa por las manos de 1.500 operarios diferentes, robots no incluidos.

Si Henry Ford levantara la cabeza vería sus legendarias líneas de ensamblado convertidas en cintas transportadoras que mueven tanto los vehículos como a los propios técnicos alrededor de la fábrica. Esto hace bueno aquello de que «si es complicado que las piezas lleguen a ti, también puedes ir tú hasta donde están las piezas». Los coches a medio montar entran en una gigantesca y laberíntica zona que podría ser una plataforma de Tetris, colocándose en posición para sumergirse en las piscinas de pintura, donde otros robots aplican el color metalizado que les da el aspecto final.

Me pareció especialmente graciosa la pasarela con cinta transportadora que atraviesa la calle [02:05] y por la que pueden verse los Porsches yendo de una zona de la fábrica a otra. Al llegar allí se instalan el salpicadero y algunos componentes eléctricos, se monta el motor, las ruedas, ventanillas, parachoques y alerones. Como ya comentamos hace tiempo, el bloque motor viene ya preparado de otra fábrica y también tiene mucho trabajo detrás.

Como cada coche va ligeramente personalizado los modelos que salen de la fábrica son básicamente todos distintos. Alguien ha calculado que tal vez se ve pasar el mismo coche una vez al año, cuando antiguamente –que había menos opciones– quizá se veían coches «repetidos» una vez al mes.

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Por @Alvy — 21 de Febrero de 2022

No soy muy de admirar los «coches conceptuales» porque para mi que en la mayor parte de las ocasiones conceptual = pajotemental, pero bueno… El caso es que la elegancia y aspecto imponente de este modelo de lujo de Cadillac llamado InnerSpace me han dejado con la mandíbula por los suelos. Eso sí que es un coche del futuro, más futurista que muchos de los vehículos que vemos en las películas de ciencia-ficción y de futuros utópicos y límpidos estilo Oblivion, Gattaca, Jetsons, La Isla, Código 46 e incluso 2001.

Y es que esa apertura de puertas y techo cual nave espacial resulta arrebatadora, por no hablar de los asientos dignos de butacas VIP de sala de cine y un salpicadero que más que pantalla parece tener una pantalla IMAX. Naturalmente el coche es autónomo, hiperconectado y supongo que hipervitaminado.

No se le pueden poner pegas a este carro digno de los dioses, si acaso que sea solamente biplaza a pesar del tamaño que tiene, pero bueno, supongo que por el precio que futuriblemente tendrá será como para ir en parejita y la plebe que te siga en alguno de los otros vehículos de tu flota.

Abundando en este concepto y mirando si había algo más encontré este otro vídeo de Cadillac donde además del InnerSpace pueden verse algunos una otra cosa interesante, incluyendo un dron de pasajeros conceptual [01:35] con igual o mejor pinta porque además de un diseño y lujo sin parangón… ¡vuela!

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