Por Esther — 27 de Marzo de 2009

El Consejo de Seguridad Nuclear ha hecho público el balance del 2008 de las centrales nucleares españolas, supervisadas bajo el Sistema Integrado de Supervisión de Centrales Nucleares. Este método hace poco que se implantó y visualiza mejor el estado de cada central a través de cuatro colores: verde para riesgo bajo, blanco para moderado, amarillo para notorio y rojo para alto. Si todo es correcto, se consigna "sin hallazgos".

Sin analizarlo a fondo, muchos de los verdes que acumula Vandellós II son por culpa de algo tan WTF como...

  • fumar dentro de la central y en zonas especialmente prohibidas
  • acceso de personal no autorizado ni protegido en zonas radiológicas. Lo descubren al hallar "restos de una colilla en la viga de un cubículo" y otro día, " restos de un puro en el interior de una viga hueca en la cota 100 del edificio de combustible"
  • aparcar vehículos a menos de 6 metros de edificios de seguridad
  • perforar con una taladradora una tubería enterrada del sistema de protección de incendios
  • cortar durante 46 horas el agua del sistema de protección de incendios
  • gestión inadecuada de permisos de trabajo para actividades con riesgo de incendio
  • almacenar inadecuadamente 27 bidones vacíos de resina (materiales combustibles)
  • dejar basura diversa en el edificio de contención, que puede atascar el sistema de refrigeración
  • válvulas de seguridad con los anillos de cierre mal puestos
  • andamios sin supervisar en zonas con equipos de seguridad.

Compartir en Flipboard  Compartir en Facebook  Tuitear

6 comentarios

#1 — orayo

Da un poquito de mal rollo lo poco que he leido de Asco I. Avisos blancos y amarillos en otras centrales.

#2 — barcelona soul

Y lo cerca que estoy de estos irresponsables...
Basta ya de centrales obsoletas,no?

#3 — marc

me gusta el articulo.

en parte se demuestra que una central nuclear no es que sea peligrosa, sino lo que es peligroso es la gente que la gestiona.

En un pais civilizado, esta claro que este no es que lo sea mucho, el riesgo de una central nuclear seguro que es infimo.

#4 — Jose

Aprovecho la anotación para destacar que el sistema SISC del CSN es una herramienta objetivamente única en el ámbito nacional.

No hay ni una sola institución o actividad industrial que ponga a disposición pública todos y cada uno de los hallazgos que se se detectan (y menos aún que publiquen los criterios y normas a aplicar por adelantado). Tan solo pasa en la industria nuclear.

¿Que pasaría si aplicaramos las mismas exigencias al resto de ámbitos? Seguramente habría menos explosiones de gas, se reducirían accidentes de avión, se podría preveer fallos en infrastructuras públicas (presas, puentes...) Y quiero recordar que tristemente muchas personas mueren por esas causas al año.

Ya me gustaría ver a la industria química y petrolifera publicar sus hallazgos en las plantas de regasificación, refinerías etc.

Es muy recomendable darse una vuelta por la pagina del CSN (renovada recientemente por cierto) y familiarizarse un poco con la normativa y jerga, básicamente para no asustarse cuando se oiga hablar en los medios de términos como hallazgo,incidente, desviación de operación normal, salida de rango... o accidente. Todos ellos tienen significados totalmente diferentes, aunque por los periodistas ignorantes nos los quieran colar como lo mismo.

#5 — leitzaran

@Jose,

Lo siento mucho, pero el hecho de poner a disposición pública unos resultados no los hace mejores. En todo caso podría indicar una intención de mejorar o superarse (cosa que debe demostrarse).

Es loable esa transparencia, pero no justifica lo mal hecho.

Y tienes razón en que las demás entidades deberían hacer lo mismo. Y, añado, también corregir sus fallos, además de tenernos informados sobre ellos.

#6 — Germán

Y en cuanto a lo de herramienta "única" y la reducción de accidentes aéreos... eso es algo que la industria aérea lleva haciendo desde mediados del siglo pasado. Así se consigue mejorar los aviones y reducir accidentes, precisamente.

Ya les vale que una actividad tan polémica no sea capaz de aprender de sus errores, la claridad en su gestión les beneficiará a la larga, ya que les obligará a cumplir con la legislación y las normas de seguridad, y seguramente se mejore, y mucho, la seguridad.

Desde luego la ocultación no ayuda nada.