Por @Wicho — 6 de Octubre de 2026

Foto de la nueva cámara en las manos de alguien mientras le hace una foto a otra persona
La belleza no sólo va por fuera en la nueva EOS R8 Mark II – Canon

Aún tardará unos días en estar disponible pero ya se puede comprar la Canon EOS R8 Mark II, que como su propio nombre indica es una mejora de la R8 de 2023. Y supongo que no hace falta decirlo, pero es una mirrorless.

Es prácticamente la misma cámara que la R8, y de hecho comparten el mismo sensor full frame de 24,2 MP, aunque con unas cuantas mejoras significativas que son en las que me centraré. Y con la misma gran pega. Pero sugiero leer primero mi reseña de la original para que tengas el contexto necesario.

El cambio principal está en la incorporación de un sistema de estabilización de imagen en el cuerpo de la cámara (IBIS). Canon promete 7,5 pasos en el centro del sensor y 7 en los bordes. La R8 no tenía, así que esto es claramente una mejora de cara a hacer fotos en situaciones de poca luz sin tener que forzar la sensibilidad ISO. O sin tener que forzarla tanto.

Si además estás usando un objetivo con estabilización de imagen el IBIS y el sistema de estabilización del objetivo se coordinarán para dar los mejores resultados.

El sistema de autofoco es también prácticamente el mismo, aunque Canon dice que lo ha hecho más seguro de cara a mantener en foco el sujeto escogido. La novedad es que, aparte de la capacidad de reconocer personas, animales o vehículos, que ya estaba presente en la R8, a la Mark II la puedes entrenar para que reconozca a personas específicas y les dé prioridad a la hora de enfocar.

Esto puede ser con personas de tu entorno que tengas ya memorizadas en la cámara o con personas relevantes en un evento que vayas a fotografiar si tienes tiempo para hacer este entrenamiento.

Directamente relacionado con el autofoco la Mark II incorpora un joystick a la derecha del visor, lo que facilita y acelera la selección de puntos de autofoco, en especial cuando estás mirando por el visor, ya que te evitas tener que dejar de hacerlo. En la original tenías que hacer esto tocando la pantalla o utilizando el pad direccional que hay a su derecha, opciones que aún están disponibles pero que en principio son menos ágiles.

Aunque su velocidad máxima de disparo sigue siendo de 40 fotogramas por segundo utilizando el obturador electrónico la ráfaga máxima mejora gracias a un buffer más grande. Canon habla de 190 imágenes JPEG y 73 imágenes en RAW; en la R8 eran 120 y 56 respectivamente. Además ahora los RAW son RAW de verdad, no el formato propietario de Canon que usa la R8 para esto.

Un nuevo cuerpo

Además del joystick –o a causa de él– el cuerpo de la Mark II incorpora un rediseño de líneas más rectas que la original. Sus medidas son de 131×90×80 mm (Ancho x Alto x Prof.) frente a los 133×86×70 mm de la original, así que en realidad no hay mucha diferencia entre ambas.

El peso tampoco es muy diferente: 546 gramos con tarjeta y batería para la Mark II frente a los 461 de la original; nada que vayas a notar, creo, aunque estés todo el día con ella al cuello o en la mano.

Estas cifras la convierten en la cámara más pequeña de la gama R con estabilización incorporada.

Aunque igual que en el caso de la R8 original si la cámara te queda un poco escasa de altura en la mano puedes acoplarle la Empuñadura extensible Canon EG-E1 en la parte inferior para hacer el cuerpo algo más de dos centímetros alto. Al tiempo que le añades 86 gramos al peso, claro.

Un detalle que me ha gustado del rediseño de la cámara es que la ranura para la tarjeta de memoria está ahora en la empuñadura en lugar de en el compartimento de la batería, lo que hace mucho más cómodo el acceso a ella, en especial si tienes la cámara montada en un trípode.

Ay, la batería…

Foto de producto de la bateríaLo que no ha mejorado es la anémica batería LP-E17 de 1.040 miliamperios hora. En la R8 original da, en teoría, para 370 fotos con la pantalla o 220 con el visor. Canon dice que en la Mark II esas cifras cambian a 340 y 220 fotos respectivamente.

Son cifras que, de todos modos, y a tenor de mi experiencia con la R8, me parecen un poco demasiado conservadoras, imagino que, entre otras cosas, para no pillarse los dedos: en un día de darle caña conseguí hacer algo más de 500 fotos con la R8 original utilizando dos objetivos EF con estabilización de imagen, que tienen un consumo extra de batería para accionar los motores de sus estabilizadores de imagen.

Aunque claro, eso palidece frente a las aproximadamente 2.200 fotos que consigo con una batería cargada en mi Canon EOS 5D Mark III y esos mismos objetivos. Y eso que son ya baterías muy baqueteadas que ni de lejos están ya al 100 % de su capacidad.

Así que tendrás que contar con hacerte al menos con una batería extra a poco que le vayas a dar caña a la cámara. Lo que supone 66,5 euros por batería como gasto a añadir a la compra.

Precios

El precio de tarifa de la R8 Mark II es de 1.830 euros. Mientras que el de la R8 original, que Canon dice que va a seguir vendiendo, es de 1.780. No sé si es un error pero si son correctos por 50 euros de diferencia yo creo que no tiene ningún sentido que te plantees no comprar la Mark II. A menos que vayas a arrimarlos al precio de esas baterías extra. Y aún así. Ora cosa es que encuentres la original descontada. Pero yo diría que tiene que ser muy descontada para renunciar a la estabilización.

Aunque te diría que si encuentras una R6 Mark II reacondicionada, que Canon vende por 1.880 euros, no lo dudes y te vayas a ella, pues es mucho mejor cámara en general. Pero con la batería adecuada puedes hacer más de 2.000 fotos del tirón, todas ellas con un objetivo estabilizado. Nueva cuesta 2.200 euros y ya es más complicado justificar el gasto extra.

En cualquier caso quien mejor puede decidirlo eres tú. Así que mi consejo, como siempre, es que si te decides por ella la puedas comprar en algún sitio en el que puedas probarla y que te permitan devolverla y recuperar tu dinero si no te convence.