Logo Lainformacion.com
< En Microsiervos, hace un año, dos, tres…
Agujeros en Marte >

Blah blah blah

Oh, venga, por el amor de Dios… ¿es que no te cansas nunca de oir tu propia voz?

– Donna, a su jefe Lyman
(El Ala Oeste de la Casa Blanca, 1999)