Una singularidad se comió nuestros deberes


El principio antrópico, versión infantil

La gente cree en Dios porque el mundo es muy complicado. Creen que es muy improbable que algo tan complicado como una ardilla voladora o el ojo humano o un cerebro lleguen a existir por casualidad. Pero deberían pensar lógicamente, y si pensaran lógicamente verían que sólo pueden hacerse esa pregunta porque eso ya ha sucedido y ellos existen.

– Christopher (El curioso incidente del perro a medianoche)