Por Nacho Palou — 28 de Febrero de 2018

“La madera triturada y procesada químicamente puede convertirla en un material más resistente que el acero”, según un grupo de investigadores.

Actualmente la madera es una material que está ganando atractivo en la arquitectura, como material de construcción: es natural, es limpia, es biodegradable y barata. Estas son sólo algunas de sus virtudes porque, además, la madera es fácil de trabajar, es un excelente aislante térmico y acústico y cualquier resto procedente de una construcción se puede aprovechar de diversas formas, desde para fabricar más material hasta servir como biocombustible.

Pero además la madera es el único material de construcción que tiene la capacidad de absorber el CO2 de la atmósfera y también de regenerarse de forma natural y de manera continua de forma más o menos rápida. En Barcelona hace no mucho se levantó un edificio de madera de cinco plantas, el más alto de la ciudad construido con este material.

La madera del vídeo consiste en un panel formado por diversas capas de maderas colocadas con distinta orientación (contralaminado) y encoladas entre sí con altas temperaturas. El resultado es una madera que es casi una docena de veces más resistente que la madera en su estado natural: un panel formado cinco capas de madera triturada (con un grosor de unos 3 mm en total) es capaz de detener un proyectil de 46 gramos impactando a 30 metros por segundo, “una velocidad mucho menor que los cientos o miles de metros por segundos a los que mueve una bala, pero comparable a la velocidad a la que un coche podría estar moviéndose en el momento de una colisión, haciendo que el material sea posiblemente adecuado para su uso en vehículos”, según Nature.

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