Por @Alvy — 28 de Noviembre de 2018

Jack es un australiano en Chicago que en este vídeo cuenta algunas cosas sobre un famoso y llamativo agujero gigante que hay en pleno centro de «la ciudad de la osada arquitectura», rodeado de rascacielos de diseño. Mide unos 23 metros de diámetro y 24m de profundidad – un tamaño bastante sobrecogedor si estás cerca. Tal y como puede apreciarse en el vídeo del dron ahora está parcialmente lleno de agua.

Chicago Spire (CC)Ese agujero tiene una historia: es lo que iban a ser los cimientos del Chicago Spire, un megaproyecto de rascacielos diseñado por Santiago Calatrava. La idea original era que tuviera una elegante forma giratoria, como de concha de caracol: mediría unos 610 metros de altura (~150 plantas), superando incluso al One World Trade Center que mide «sólo» 541m y es el más alto de Estados Unidos en la actualidad, aunque no sería tan alto que el Burj Khalifa que mide 828m.

Las obras del Chicago Spire comenzaron entre 2004 y 2005. Pero lo que iba a ser una torre de lujo con 1.200 apartamentos y un hotel de cinco estrellas fue devorado por la crisis financiera de 2008. Así que lo que ahora quedan son los malogrados restos de sus cimientos. Aunque las vicisitudes económicas y propietarios del terreno han cambiado todo está tal cual. La única excepción es que hace un par de años plantaron unos árboles a su alrededor porque los vecinos decían que les afeaba las vistas. Jack cuenta que de hecho muchos chicagüenses pasan por allí cada día y no tienen ni idea de para qué es el gigantesco agujero. Porque ahora en vez del Chicago Spire lo llaman simplemente «el Agujero Gigante».

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Por @Alvy — 19 de Noviembre de 2018

Encontré este vídeo viejuno pero no por ello menos interesante que combina física, matemáticas e ingeniería fina: un mecanismo que mantiene en equilibrio un triple péndulo como si fuera tarea fácil. Lo mantiene en equilibrio, lo deja caer, lo vuelve a subir… Un doble péndulo ya es un sistema caótico en sí mismo; uno triple ni te cuento.

A los ingenieros del Institut für Automatisierungs und Regelungstechnik austríaco debió costarles lo suyo afinar tanto la máquina y dar con una solución práctica para realizar los cálculos y que se ejecuten los movimientos con la fuerza y precisión adecuada en tiempo real. (Igual es facilísimo, y seguro que ayuda que sea en «2D», pero a mi que soy un profano me parece una maravilla). Este otro «equilibrador» de péndulos es más antiguo y la máquina es mucho más sencilla (un péndulo simple invertido) y ya era llamativo. Para los seres humanos tampoco es fácil realizar esos «cálculos» y ajustes y aunque mantener un lápiz en equilibrio no es lo mismo que mantener un triple péndulo (porque tiene más grados de movimiento), el récord está en poco más de un minuto.

El mecanismo que mantiene en equilibrio un triple péndulo

Sobre el mecanismo del vídeo es también ver el análisis de los centros de masas de Sandusky_hohoho (aquí la animación en formato animado) que es cómo llegué a conocer esta curiosa máquina. Es tan curioso como el propio vídeo y se ve cómo se pueden calcular dos vectores y el centro de masas total a partir de las medidas obtenidas «en píxeles», dado que utiliza sólo el vídeo y no los datos de la máquina original para el análisis.

Bonus: Markus Hehn y Raffaello D’Andrea hicieron experimentos similares pero con un dron en vuelo, hace ya algunos añitos.

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Por @Alvy — 7 de Noviembre de 2018

Al Rey Arturo y sus caballeros de la mesa cuadrada encarnados por los Monty Python les lanzaron una vaca –o misil vaquístico– quizá desde una vacapulta, pero más probablemente desde un trabuquete o fundíbulo (trébuchet en francés e inglés). Su otra aparición estelar en la cultura popular fue años después en el lanzamiento de piano que lleva a cabo Chris Stevens en uno de los episodios de Doctor en Alaska, poesía en sí mismo:

Citas de Kierkegaard y música de Strauss aparte, lo cierto es que estos curiosos ingenios militares de la antiguedad son una maravilla. Pueden levantar enormes y pesados objetos y lanzarlos a decenas o cientos de metros, utilizando únicamente la fuerza de la gravedad y un ingenioso mecanismo de poleas y contrapesos.

Sólo cabe imaginar el terror que podían sentir nuestros antepasados ante tales armas durante un asedio, viendo caer rocas, bolas de fuego o quizá incluso algo peor sobre sus cabezas: los animales muertos, barriles de brea y «negociadores que no habían tenido éxito» entraban entre las macabras posibilidades.

Tom Stanton recomienda esta página con más información sobre estos ingenios. Él mismo se dedica, como puede verse en el vídeo, a fabricar y optimizar trabuquetes. Primero los construye a escala; luego prueba a variar la forma de la estructura, los contrapesos y la honda hasta lograr un resultado óptimo. Finalmente sale al jardín de su casa y los construye a tamaño real (o casi). Utilizando pesas y grandes vigas de madera lanza todo tipo de proyectiles más allá de sus confines – suponemos que con la seguridad de que no le caerán a nadie en la cabeza.

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Por @Alvy — 29 de Octubre de 2018

Este curioso invento es una gigantesca torre hidráulica capaz de generar olas y se está probando como prototipo en algunos lugares de australia. El diseño se llama Surf Lakes y dicen que sirve para piscinas y lagos de hasta 200 por 150 metros de superficie. La torre sube y baja gracias a un mecanismo hidráulico y genera hasta 6 olas concéntricas de entre 1 y 2,40 metros de altura, espaciadas convenientemente para que se puedan surfear.

En este otro vídeo de Stab Magazine es más realista y con menos «reacciones»; en él se ve cómo tiene un aspecto que han calificado como algo surgido del mundo de Mad Max:. La estructura central parece «oxidada» (debe ser por la pintura/decoración) y un equipo auxiliar un tanto tosco y nada elegante resopla vapor mientras bombea para que el generador de olas suba y baje. Incluso el sonido es muy «de película».

A diferencia de otros inventos similares este tiene la ventaja de que es comparativamente más pequeño y puede usarse en lagos artificiales, naturales y piscinas. Sin embargo hay que reconocer que las olas no parecen gran cosa en cuanto a altura (y no parecen superar los 2,40 metros anunciados, probablemente bastante menos). Además hay quien ha calculado que para generar olas el doble de altas se necesita cuatro veces más energía, así que los costes quizá se dispararían. Desde luego resulta curioso y llamativo.

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