Por @Wicho — 13 de Noviembre de 2006

Con cierta frecuencia recibimos correos electrónicos preguntándonos qué hay de cierto en esa afirmación que circula por ahí de que si pones un huevo (de gallina o similar, que nadie piense mal) entre dos móviles que estén enlazados mediante una llamada y lo dejas así el tiempo suficiente el huevo terminará por cocerse y ponerse duro, como si lo hubieras pasado por agua.

La pregunta siguiente es qué efecto pude tener esto sobre nuestro cerebro, que tan cercano está a un móvil cuando hablas por teléfono a menos que uses un manos libres.

Nuestra respuesta estándar es más o menos que la potencia de los móviles es muy reducida y que además no emiten toda la radiación directamente de uno a otro, sino que se comunican mediante las estaciones base de telefonía móvil, con lo que sólo parte de la energía que emiten iría a parar al huevo, y que por tanto estimamos bastante poco probable que a este le pase nada y mucho menos al cerebro del usuario del teléfono.

Huevo y móviles © CPIPues por lo visto no somos los únicos a quienes se lo han preguntado y en CPI también han recibido esa pregunta unas cuantas veces, hasta el punto de que se han tomado la molestia de realizar un experimento en el más puro estilo de los Cazadores de Mitos para comprobar el resultado.

No te lo pierdas, porque no tiene desperdicio: Consultorio CPI: Cocinar con móviles.

Actualización: SKaRCHa había hecho ya este experimento hace casi dos meses; sus observaciones están en Sobre el huevo cocido y los móviles.

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