Interesante tema el de la combinación de la lingüística y la tecnología. Un buen ejemplo sería Deduplication, una lista de 719 términos tecnológicos en inglés que muestra cómo algunos términos técnicos han superado a sus equivalentes de toda la vida en las conversaciones e interés por ellos. U okupado, según se mire.
Porque la cuestión es: ¿Al hablar de «ratón» te refieres al periférico del ordenador o al animal? ¿Y «virus»? ¿«Te lo envío por correo» es «electrónico» o «postal»? ¿Buscas en Wikipedia «la nube» para aprender sobre eso que flota en el aire o te referías al concepto etéreo de las redes de servidores?
En castellano lo tenemos más fácil, porque muchos de estos términos son diferentes: Amazon no es el Amazonas, sino la empresa que vende de todo en su tienda, pero en inglés se dicen igual. Artemisa sigue siendo la diosa griega de la caza, pero en inglés puede ser Artemis, el programa espacial para volver a la Luna. Y para nosotros una manzana es una manzana, pero en inglés Apple se relaciona más con la empresa de Cupertino que con la fruta (por no hablar de Apple Records, la discográfica, ya olvidada). Aun así todavía tenemos algunas que pueden confundirnos: Avatar, Temperatura, Terminal, Macro, Ángel, Portal…
Lo que hace la lista de Deduplication es mostrar ambas acepciones y calcular cuál es más popular actualmente, mostrando en forma de gráfica las visitas a la Wikipedia de cada una de ellas, para comparar. Si alguna tiene más del 60% se declara ganadora; la otra se considerará en cierto modo condenada al ostracismo.
Hay 14 categorías en total (inteligencia artificial, cultura de internet, juegos…) Esto mismo también se podría hacer con Google (y el término que salga más arriba se declara ganador) pero tal vez la Wikipedia sea mejor indicativo. El cálculo se hace sobre las visitas a esos términos en los últimos 12 meses en la Wikipedia [en inglés], que se considera un medidor más fiable del interés que despierta entre la gente… Aunque eso ya sabemos que es un poco relativo.
Naturalmente, las visitas a la Wikipedia no equivalen al uso real de una palabra: dependen del idioma, la actualidad, la curiosidad de los lectores y hasta de cómo estén organizados los artículos. Tampoco permiten saber qué significado utiliza la gente realmente en sus conversaciones cotidianas, pero algo es algo. Como experimento estadístico resulta entretenido y ofrece una forma de observar cómo cambia el lenguaje.
Los amantes del lenguaje han de saber que en esta encarnizada lucha hay algunas palabras que resisten cual aguerridos galos y todavía no han sucumbido: Jekyll (el personaje de la novela de Robert Louis Stevenson, frente al generador de páginas web estáticas), Peso (el de los objetos físicos, frente a su uso como parámetro de la IA) o Flame (ataque personal, que en castellano ha pasado a ser flamazo). ¡Enhorabuena a los agraciados!
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