Por @Alvy — 24 de Mayo de 2004
Lo cuentan en todos los periódicos y telediarios: El coronel Martínez Inglés logró colarse en La Almudena con un arma escondida justo antes de la entrada del cortejo nupcial.
"El polémico coronel Amadeo Martínez Inglés (...) logró despistar todos los controles de seguridad el pasado sábado y se coló en la mismísima catedral de La Almudena. Faltaban pocos minutos para que entrara el cortejo real (...) Logró acceder al templo, vestido con el uniforme de gala de coronel del Ejército de Tierra, sin invitación que mostrar y con un revólver bajo la guerrera. No tuvo que pasar ningún arco de seguridad."
Aunque cuando se supo de la noticia parece ser que el Ministerio del Interior negó que hubiera podido entrar en la catedral en plena Boda Real (recordatorio: 1.700 invitados, 40 Casas Reales, representantes del Gobierno y autoridades internacionales), en las imágenes de Telecinco se ha visto claramente cómo se "colaba hasta la cocina" por la puerta lateral, a través de diversos controles. Ahora dicen que fue detectado antes de entrar (entonces, ¿por qué no le detuvieron?) Simplemente, tras algunos minutos, le "invitaron a irse" y volvió a su hotel.

Amadeo Martínez Inglés no utilizó para llevar a cabo su "hazaña" ningún tipo de acreditación oficial (de hecho ya está retirado, en la reserva) ni otros arides, como hablar o convencer a nadie... simplemente se presentó allí vestido de uniforme de gala y saludó marcialmente a los policías de los controles. Ingeniería Social pura y dura. Llegó a atravesar hasta seis controles con un revolver bajo la chaqueta sin presentar la identificación electrónica que llevaban todos los invitados. No tuvo que pasar bajo ningún arco detector de metales. (La cuestión: ¿Era algún tipo de "ventaja injusta" que su cara sea medio conocida por sus apariciones en televisión? No lo creo. Cualquiera con aspecto de militar probablemente hubiera podido hacer lo mismo).
"Esto no es una anécdota en absoluto, sino un fallo muy grave de los servicios de seguridad de la Casa Real".
El dispositivo de seguridad incluía 20.000 agentes, 200 contra-francotiradores, sellado de alcantarillas, corte de todo el centro de la ciudad durante dos días (calles, metro, autobuses), vigilancia casa-por-casa de todo el recorrido durante meses, cierre del espacio aéreo sobre Madrid y restricciones en 50 millas, al menos dos cazas F-18 en vuelo durante la boda y otros dos aviones AWACS prestados por la OTAN. Coste total de la seguridad: entre 6 y 8 millones de euros.

Croe que sería lógico esperar que rueden algunas cabezas o que alguien dimita si tiene la más mínima decencia profesional.

Lo más bonito del asunto: que la ingeniería social venció a los AWACS. Ya tenemos otro "hackeo social" de primer nivel para la lista de "los mejores hackeos del año".
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