Por Nacho Palou — 8 de Febrero de 2016

Plugless-Induccion-Carga-Leaf
El sistema de Plugless ofrece la posibilidad de cargar coches eléctricos por inducción, sin necesidad de conectarlos a la red mediante un cable.

La transmisión inalámbrica de electricidad no es algo nuevo. La carga por inducción tampoco, como puedes ver en tu cepillo de dientes eléctrico o en algunos móviles. Y tampoco es nueva la idea de una carretera que transfiera electricidad de forma inalámbrica a los coches mientras circulan por ella.

Y según se puede leer en IEEE Spectrum, Google Wants Its Driverless Cars to Be Wireless Too, Google está decidida a poner a funcionar esas ideas en sus coches autónomos para que, además de coches sin conductor sean también coches sin cables. Una posibilidad que de hecho ya existe: Plugless ya ofrece la posibilidad de cargar coches eléctricos convencionales por inducción, sin necesidad de conectarlos a la red mediante un cable.

(En comparación el cargador de vehículos eléctricos de Tesla estilo serpiente robot parece un caso claro de sobreingeniería.)

La idea es llevar esta tecnología más allá, para lo que Google, en su caso, lleva ya unos meses probando este tipo de carga eléctrica inalámbrica en sus coches autónomos,

De entrada, la idea es que el coche autónomo vaya por si mismo hasta una base de carga, se sitúe sobre ella y recargue electricidad por sí mismo entre trayectos. Más adelante el sistema debería permitir que el coche autónomo esté en recarga permanente y mientras está circulando

La carga por inducción se utiliza actualmente en aplicaciones de baja potencia, como los cepillos de dientes o los móviles. En este caso la recarga inalámbrica se realiza por transferencia inductiva por resonancia, que consiste en dos bobinas de cobre con la misma frecuencia de resonancia. Una de ellas se alimenta con energía eléctrica produciendo un campo electromagnético que llega hasta la otra bobina que al tener la misma frecuencia de resonancia transforma el campo magnético en una corriente eléctrica.


El coche autónomo de Google: sin conductor, sin cables y sin estilo, por ahora.

En el caso de la carga de las baterías de un coche autónomo la potencia requerida es notablemente mayor que la necesaria para cargar un cepillo de dientes, pero el sistema es aplcable: Plugless ya ofrece la posibilidad de cargar coches eléctricos convencionales por inducción, sin necesidad de conectarlos a la red mediante un cable aunque, en teoría, los coches autónomos eléctricos consumen más debido a los numerosos instrumentos y sensores y a la potencia de computación que necesitan para rodar.

El cargador de Momentum Dynamics que está probando Google ronda los 1500 vatios de potencia —transmitidos por una bobina del diámetro de una tapa de alcantarilla— y la compañía asegura que puede llegar a los 200 000 vatios. Eso sí, por ahora el sistema se limitan a cargar el vehículo en parado, no mientras circula y no está instalado en los vehículos autónomos de Google que ya circulan por las calles.

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