Por Nacho Palou — 22 de Julio de 2013

Variando la intensidad del campo magnético situado bajo una superficie hidrófuga (repelente de líquidos) el líquido magnético o ferrofluido, una combinación de agua y nanopartículas magnéticas, cambia de forma y de posición de forma ordenada y hasta se divide por sí solo de una forma que recuerda bastante a la división celular en los organismos vivos.

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