Por Nacho Palou — 9 de Mayo de 2016

Te lloré todo un río,
ahora llórame un mar.

A pesar de la letra de esta noñanción de Maná, la realidad de la vida es así de tajante: ninguna persona llorando durante toda su vida podría verter en lágrimas el equivalente al caudal del más diminuto de los riachuelos. Mucho menos un mar.

En Mental Floss, Could You Really Cry Someone a River?,

De promedio una lágrima tiene un volumen de 0,0063 mililitros (...) ni siquiera toda la población mundial podría llorar un río. Ni aunque toda la humanidad estuviera muy, muy triste al mismo tiempo.

¿Y una piscina olímpica? Esa equivalencia ya es algo más manejable. Una piscina olímpica mide 50 x 25 x 2 metros y tiene una capacidad de 2 500 000 litros. Si todos y cada uno de los 7400 millones de habitantes que hay en el planeta llorara 55 lágrimas cada uno entonces sí podíamos llenar la piscina. Entre todos, en un extraño y triste triunfo de la cooperación internacional.
Compartir en Flipboard  Compartir en Facebook  Tuitear

Microsiervos Selección


Algernon, Charlie, and I: A Writer’s Journey

EUR 10,58 (Reseña en Microsiervos)

Comprar


Fundación

EUR 9,49

Comprar


Amazon Associates

Los productos aquí enlazados están a la venta en Amazon. Incluyen un código de Afiliado Amazon Associates que nos cede un pequeño porcentaje de las ventas. Los productos están seleccionados por los autores del blog, pero ni Amazon ni los editores de los libros o fabricantes de los productos participan en dicha selección.

Más libros y productos en:

Microsiervos Selección