Magia negra. La única explicación es que Vulkkano esté usando magia negra para que los altavoces DESK suenen tan bien como lo hacen a pesar de lo pequeños que son y de que vienen sin subwoofer. Bueno, eso o una buena ingeniería de audio en el diseño de las cajas y su electrónica.
He de reconocer que me preocupaba que los DESK no sonaran mucho por su reducido tamaño, ya que sólo miden 10×15×16,5 cm y pesan 2,05 kilos cada uno. Pero los 50 vatios RMS con una potencia pico de 75 que entregan a través de su tweeter de 20 mm, el woofer de tres pulgadas, y la salida de aire para bajos de la parte posterior son más que suficientes para un despacho, sala o habitación de tamaño normal. De hecho mientras los estaba probando se acercó mi hija a decirme que bajara el volumen, que estaba altísimo. Y eso que no estaban a tope.
Claro que no sólo se trata de que suenen fuerte, lo verdaderamente importante es que suenen bien. Según Vulkkano la respuesta de frecuencia de los DESK es de 45 Hz a 20 kHz con un ángulo de dispersión de 90°×120°. Según mis oídos de señor que tiene una edad como para haberse quedado encerrado en el muro de Berlín con 17 años, suenan increíblemente bien. Parece casi magia, tal y como decía al principio.
Eso sí, si puedes utiliza la entrada USB C para conectarlos al ordenador, tablet, móvil o lo que sea, ya que de ese modo el amplificador AD82088D que montan recibirá el audio sin procesar y podrás aprovechar mejor su calidad.
La opción Bluetooth es cómoda pero sólo soporta el códec SBC, que no es lo mejor que hay. Y me atrevería a decir que incluso con mis vetustos oídos se nota la diferencia. Que igual en el día a día te da igual, pero para cuando quieras escuchar música o ver algún vídeo o jugar con la máxima calidad de sonido, cable.
Otra opción para sacarles la máxima calidad de audio es la conexión HDMI ARC, típica de decodificadores de televisión por cable y similares.
La otra entrada que tienen es una toma auxiliar con un jack de 3,5 mm. La utilicé para escuchar vinilos con un tocadiscos Vulkkano TD-20 utilizando el amplificador interno del plato para ello y también aluciné. Para esto tendrás que buscar un cable RCA a 3,5 mm; no viene incluido.
Otra cosa importante para sacarles el máximo partido es utilizar los soportes que vienen con ellos. Levantan el frontal de los altavoces hacia ti, y eso es muy importante, ya que de lo contrario las frecuencias más altas, chocarán contra tu torso en lugar de ir dirigidas hacia tus oídos. Eso sí, los soportes se salen por los lados de los altavoces, lo que según como sea tu TOC te puede molestar más o menos.
Puesta en marcha

La caja trae todo lo que necesitas para empezar a utilizar los DESK: los altavoces propiamente dichos, disponibles en blanco o negro; los soportes; el cable de corriente; el cable que conecta un altavoz con otro; un cable USB A a USB C; otro de 3,5 mm a 3,5 mm; un mando a distancia con sus pilas; el cable de corriente; y el manual.
Dicho esto lo peor de los DESK me ha parecido precisamente el cable de corriente. Según las especificaciones de la web es un cable de 150 centímetros, aunque el que vino con mi unidad de prueba es de 120. Pero en cualquier caso si tienes en cuenta que la altura estándar de una mesa es de unos 75 u 80 centímetro ese cable es corto si tienes el enchufe en el suelo o en la pared de al lado. Afortunadamente tiene un conector Philips (ese que parece un ocho), así que puedes cambiarlo por otro más largo sin problema alguno.
El cable que une los dos altavoces, sin embargo, mide 2,5 metros, así que probablemente te sea más que suficiente aunque los vayas a poner a los lados de una tele, que también es un caso de uso que me parece más que adecuado para los DESK. Y si no, es un cable de RCA a RCA, con lo que de nuevo puedes cambiarlo por otro más largo sin problemas
Los cables USB A a USB C y el de los dos jacks de 3,5 miden un metro y medio, que probablemente te sea más que suficiente. Pero, una vez más, con cables estándar, así que no tendrás problema a la hora de sustituirlos por otros más largos si lo necesitas.
El mando es un detalle cómodo que te permite controlar todas las funciones de los altavoces, incluida la reproducción y el modo de ecualización que quieres utilizar entre los predefinidos tres que incorporan, a saber Música, Película y Diálogo. Si quieres hacer alguna otra ecualización ya tendrá que ser con el dispositivo desde el que estás reproduciendo el audio.
Aunque si se te pierde el mando por la mesa –a mí eso me pasaría en cero coma– el altavoz derecho tiene botones táctiles en la parte superior para subir y bajar el volumen y encender y apagar los DESK. Pero también funciona para controlar la reproducción y seleccionar la entrada, aunque los DESK también son capaces de seleccionar automáticamente la que está activa. No sustituyen de todo al mando pero son un toque (guiño guiño codazo codazo) cómodo.
Recomendadísimos
En fin, que ocupan poco, suenan increíblemente bien para su tamaño y peso y la gama a la que pertenecen, y su precio, de 90 euros, incluye los soportes, algo que habitualmente tienes que comprar a parte.
Y si quieres mejorar aún un poco más su sonido tienes la opción de conectarles un subwoofer, pues tienen un conector para ello.
Así que sí, sin duda recomendadísimos. Pero como siempre digo, cómpralos en algún sitio en el que puedas devolverlos para poder comprobar que suenan a tu gusto. Que para gustos colores y sonidos.

