He estado probando un lector de libros electrónicos con pantalla de 10 pulgadas y lápiz óptico InkPad One de PocketBook. Pero me hubiera gustado que me gustara más: a la pantalla, que es su elemento más destacable, le falta contraste. Y tiene un precio que lo acerca peligrosamente al de una tablet con la que se pueden hacer más cosas.
Antes que cualquier otra cosa el InkPad One es un PocketBook, así que hace todas las cosas que hace un PocketBook como lector de libros electrónicos. Y desde hace tiempo vengo diciendo que los PocketBook son una de las mejores opciones, si no la mejor, si no te quieres meter en el ecosistema del Kindle de Amazon. O si quieres huir de él.
Así que, para empezar, es compatible con tropecientos formatos de texto sin necesidad de tener que andar haciendo conversiones. A saber: ACSM, AZW, AZW3, CBR, CBZ, CHM, DJVU, DOC, DOCX, EPUB, FB2, FB2.ZIP, HTM, HTML, MOBI, PDF, PRC, RTF y TXT. También soporta EPUB y PDF con DRM de Adobe DRM y EPUB con el DRM LCP de la fundación Readium.
Todo esto te permite gestionar tus propios libros y también acceder a servicios de préstamo digital de las bibliotecas públicas como eBiblio o Libby.
Esa gestión puedes hacerla conectando el lector a tu ordenador, a través de PocketBook Cloud, un servicio en línea que ofrece hasta 5 GB de capacidad de almacenamiento y para el que también hay clientes para Android e iOS, o a través de tu cuenta de Dropbox.
En el caso de PocketBook Cloud los formatos soportados son PDF, PDF con DRM, EPUB, EPUB con DRM, DJVU, FB2, FB2.ZIP, DOC, DOCX, RTF, PRC, TXT, CHM, HTM, HTML, MOBI y ACSM. Pero solo sincroniza el estado de lectura para PDF y EPUB. En el caso de Dropbox no hay sincronización de puntos de lectura.
Además, para nostálgicos, es capaz de recibir noticias por RSS. ¿Te acuerdas de Google Reader? Pues eso.
Y por si te parece poco también soporta imágenes en formato JPEG, BMP, PNG y TIFF y audio en formato MP3, MP3.ZIP, OGG y OGG.ZIP. Los audios los puedes escuchar con unos cascos mediante la conexión Bluetooth. También puedes pedirle que te lea los libros, ya que incorpora una función de texto a audio.
Tanto imágenes como audios tienen sus propias aplicaciones para verlas u oírlos.
Otra cosa que traen los PocketBook es una serie de aplicaciones como un cuaderno de notas y algunos juegos que, la verdad, no creo que sean un gran punto de venta. Pero estar, están.
Ah, y casi se me olvida el navegador web.
Una pantalla para gobernarlo todo pero una pantalla que deja mucho que desear
De nuevo, como el InkPad One es un PocketBook, pues se maneja como un PocketBook a través de su pantalla táctil. En este caso una pantalla E Ink Mobius™ de 10,3 pulgadas. Es un tamaño muy adecuado si vas a leer muchos cómics y/o PDF, pues ambos formatos tienden a ajustarse más bien mal a pantallas más pequeñas.
En ella hay distintas zonas que sirven para acceder a distintas funciones. Las puedes usar tanto con los dedos como con el lápiz óptico que viene con el dispositivo. También soporta gestos de deslizamiento.

Lo malo, al menos para mí, es que no hay botones físicos de paso de página, algo para mí muy cómodo y a lo que me cuesta horrores renunciar.
Con un documento abierto puedes añadir notas a mano –lo que incluye dibujos– o escritas con el teclado virtual, hacer subrayados, y capturas de pantalla. Para ellos puedes utilizar la punta del dedo. Pero con el lápiz tienes más precisión.
Lo malo es que a la pantalla, que tiene una resolución de 1.404×1.872 pixeles a 266 pixeles por pulgada y 16 niveles de gris, le falta contraste. Mucho contraste. Los negros no acaban de ser negros aunque estés leyendo un epub. Que ya sé que no lo son en ningún lector con pantalla de tinta electrónica, aunque normalmente eso se ve compensado con un mayor contraste.
Además, con el SMARTlight desactivado el fondo es de un gris azulado que tampoco ayuda. El asunto mejora un poco si lo activas porque puedes reducir ese tono azulado. Aunque tampoco he sido capaz de conseguir un color del fondo de pantalla que me gustara mucho. Con él a tope es un anaranjado verdoso.
Tanto el brillo de la pantalla como la función SMARTlight pueden funcionar en modo automático. Pero en función de la hora del día, no de la luz ambiental, así que son un poco una engañifa.
Otras características del InkPad one que quizás merezca la pena destacar son una batería de 3.700 mAh que se supone que da hasta dos meses de autonomía, aunque lo dudo mucho; 32 GB de almacenamiento; 2 GB de RAM; y un procesador de cuatro núcleos a 1,8 GHz que mueve las cosas lo suficientemente rápido.
Las medidas son de 244×173×5 mm y su peso es de de 400 gramos, a pesar de que el cuerpo es de aluminio, lo que lo hace muy manejable y cómodo de tener en la mano aún a pesar de su tamaño.
El precio se mete en terreno peligroso
Si a lo de esa falta de contraste en la pantalla que ya he mencionado y esos negros que no lo son le añadimos el precio del InkPad One las cosas se complican. Al menos en mi opinión.
Y es que anda ahora mismo en unos 290 euros en Amazon. Pero por ese precio se pueden conseguir tablets de Lenovo o Samsung, por citar un par de marcas conocidas. Algunas incluso con un lápiz.
Y con una tablet, que no tendrá esos problemas de falta de contraste de la pantalla, puedes hacer muchas más cosas que con un lector de libros electrónicos. Además con una pantalla en color, lo que para el consumo de cómics es un plus.
Aunque aquí entra el debate de si las pantallas de tinta electrónica cansan menos que las otras. Mi opinión es que no. Pero también es cierto que leo a diario en un Kindle, entre otras cosas porque tiene menos distracciones que si utilizara una tablet, que también tengo.
Así que te toca a ti decidir. Pero si estás pensando en el InkPad One, dale una vuelta a ver si a lo mejor te compensa más una tablet.
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