
Se me va un pelín de presupuesto, porque incluso en su versión de sobremesa, la más barata, cuesta de unos 750 euros para arriba. Pero el concepto del Qlocktwo mola kilos. Se trata de un reloj que da la hora con palabras en lugar de con números, y de forma aproximada, redondeando a los cinco minutos más próximos, tal y como lo hacemos –normalmente– de palabra.
Así que mientras llegan los cheques de las telecos y de las farmacéuticas tendré que contentarme con FuzzyTime, que desde hace años hace lo propio en la barra de menús de mi Mac gratis total. Bueno, gratis total si no tienes en cuenta el precio del Mac, claro.
(Vía Ana Ribera).


