Por Nacho Palou — 19 de Julio de 2001

Respecto a la leyenda urbana sobre los plásticos circulares con que se empaquetan las latas de refrescos, Wylow cuenta:

Nos es tanto el daño que se pueda hacer a los «animalitos» de los vertederos —en efecto ratas y musarañas— y si más el que se puede causar a otros animales cuando los plásticos alcanzan otros entornos, como el mar o el monte. En ciudades costeras, por ejemplo, las gaviotas y otras aves pueden enganchar estos plásticos y hacer que lleguen al mar cuando éstas mueren o se desprenden de ellos más allá de la línea de costa. Cuando esto ocurre y el plástico cae al mar, los peces y pequeños mamíferos pueden engancharlos con su cuerpo y arrastrarlos hasta que éste se desprende o el animal muere asfixiado por su propio crecimiento. Fuera del mar, las víctimas más habituales son los gatos y perros, conejos o ardillas. Pero existe otra razón de más peso y menos idealista por la que los fabricantes de refrescos quieren que cortemos esos plásticos. Espero poder enviárosla los antes posible.

…y en realidad me había salido un poco mejor la historia, pero me ha petado la conexión nada más terminarla y he tenido que repetirla. ¡Ag!

Compartir en Flipboard Compartir en Facebook Tuitear

PUBLICIDAD




PUBLICIDAD


Microsiervos Selección


El problema de los tres cuerpos

EUR 7,59

Comprar


Yo, Robot

EUR 5,70

Comprar


Amazon Associates

Los productos aquí enlazados están a la venta en Amazon. Incluyen un código de Afiliado Amazon Associates que nos cede un pequeño porcentaje de las ventas. Los productos están seleccionados por los autores del blog, pero ni Amazon ni los editores de los libros o fabricantes de los productos participan en dicha selección.

Más libros y productos en:

Microsiervos Selección