Por fin he terminado Star City (Ciudad de las estrellas) en AppleTV, el spin off de Para toda la humanidad que transcurre en la Unión Soviética. Y aunque tenía mucho interés en ella mi impresión es que la serie salta ya no el tiburón sino el Megalodón.
La acción de esta primera y por ahora única temporada transcrurre entre 1969 y 1971 básicamente en la Ciudad de las estrellas, donde está el Centro de Entrenamiento de Cosmonautas Yuri Gagarin. Allí encontraremos algún personaje que ya conocemos de Por toda la humanidad.
Siguiendo con la premisa establecida en Para toda la humanidad, la Unión Soviética se ha adelantado a los Estados Unidos a la hora de pisar la Luna por primera vez con Alexei Leonov y meses después con Anastasia Belikova y tiene que decidir cómo quiere seguir adelante con su programa espacial.
Aunque los intereses del gobierno y los del diseñador jefe no necesariamente coinciden, lo que genera bastante tensión y sirve a los guionistas para plantear una trama que, sinceramente, sin hacer espoileres, me parece descabellada y absolutamente inverosímil, ya sea en la URSS del MundoReal™ o en la URSS de la serie. Igual que descabelladas son algunas cosas que pasan en el último capítulo, que se pasa un poco por el forro de las licencias dramáticas la física orbital.
La serie se centra, además, especialmente en el clima de miedo o incluso terror que impone el KGB entre quienes forman parte del programa espacial, da igual que sean cosmonautas, ingenieros, familia de quienes allí trabajan, o lo que sea. Es un poco como la peor imagen que se puede tener en unas mentes estadounidenses de lo que era la URSS en aquella época. Me hubiera gustado ver un poco más del lado ingenieril del asunto.
Así que aunque no me arrepiento de haberla visto si no hacen una segunda temporada tampoco me causará un disgusto. La que sí espero con ansiaviva es la sexta y última temporada de Por toda la humanidad.
