Por @Wicho — 16 de Febrero de 2008

El proceso que va desde que una aeronave pasa de ser una idea en la mente de un diseñador o un conjunto de requerimientos de un cliente hasta que esta alza el vuelo por primera vez en su forma definitiva es muy largo, cada vez más complejo, y en el camino se quedan muchas ideas que no sirven, que son rechazadas por motivos de lo más variado, o porque en realidad no eran más que una forma de pasar un rato de un diseñador.

Dan Raymer, que tiene una empresa de investigación y diseño aeroespacial, y que entre otras cosas trabajó en las propuestas de Rockwell para los programas F-22, B