Por @Alvy — 27 de Enero de 2008

Las bombillas de bajo consumo (CFL) que ya no funcionan deben ser recicladas con especial cuidado porque son muy dañinas para el medio ambiente.

Las CFL contienen pequeñas cantidades de mercurio, de modo que no deben tirarse a la basura pues acabarían en un vertedero. Conviene meterlas en una bolsa de plástico y llevarlas a un punto de reciclaje adecuado. Muchas tiendas de electricidad las recogen y también los puntos limpios.

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