Por Nacho Palou — 8 de Enero de 2018

Global e waste 2014 UN
Desechos tecnológicos globales en 2014 (en millones de toneladas).

En NewScientist, China’s plan to stop recycling the world’s rubbish may backfire,

El pasado mes de julio China anunció que no estaba dispuesta a seguir aceptando yang laji, “basura extranjera”, a partir del 1 de enero de 2018. Notificó a la Organización Mundial del Comercio (OMC) su plan de prohibir la importación de 24 tipos de chatarra, incluidos los plásticos para reciclar, materiales textiles usados y todo el papel usado no clasificado, básicamente el tipo de papel que se acumula en los contenedores domésticos. Asimismo, las importaciones de cartón para reciclar deben ser mucho más “limpias” y deben de llegar libres de grava, polvo y piedras.

Entre otros motivos que justifican su (más que lógica) oposición argumentan “proteger los intereses medioambientales de China y la salud de la población”, aunque se pone en duda si será posible y cómo afectará al país. De momento la basura tecnológica no parece estar incluida entre la basura y la chatarra que desde hace una semana es ilegal importar en China, pero podría ser cuestión de tiempo aunque sea basura de “valor alto.”

China importa cada año miles de toneladas de ordenadores, teléfonos móviles y otros aparatos, pero además de un tiempo a esta parte se ha convertido en uno de los mayores productores de basura electrónica de Asia. Desde hace tiempo Naciones Unida alerta de la necesidad de mejorar en la región los procesos de recuperación y de reciclado “para evitar consecuencias serias tanto en el medio ambiente como en la salud”, y buena parte de toda esa basura llega desde otros países, principalmente desde países occidentales que directamente se saltan esos procesos de recuperación y de reciclado.

Relacionado,

Compartir en Flipboard  Compartir en Facebook  Tuitear