Por @Alvy — 11 de Febrero de 2008

Utiliza detergentes y jabones biodegradables.

Aunque la mayor parte de los detergentes y jabones que se venden ya lo son (especialmente los líquidos), no está de más comprobar que los que usas en casa sean biodegradables o «libres de fosfatos». Todos los detergentes domésticos acaban como residuos en ríos y aguas subterráneas antes de llegar a las depuradoras (si no es que acaban en el mar directamente), así que es mejor usar los que resulten más ecológicos.
[¡Gracias por la sugerencia Alejandro!]

Compartir en Flipboard  Compartir en Facebook  Tuitear

2 comentarios

#1 — Alnus

La biodegrabilidad y el uso de fosfatos se refieren a cuestiones diferentes. Ya hace tiempo que todos los detergentes son biodegradables, es decir que de forma natural las espumas que producen desaparecen. En cambio hasta hace relativamente poco han empezado a substituirse los fosfatos de la composición de los detergentes (secuestran el calcio de las aguas más mineralizadas permitiendo así que el detergente pueda "lavar la ropa"). El problema de los fosfatos no es que no sea biodegradable, de hecho el problema es que lo es demasiado. Me explico. En los ecosistemas acuáticos el fósforo es el nutriente limitante del crecimiento de los productores primarios (vamos, de las plantas). Un vertido de fosfatos produce el crecimiento desmesurado de estos organismos. Y el problema es que cuando esta materia orgánica viva deje de serlo consumirá el oxígeno disuelto (la muerte es una oxidación) generándose una situación de anoxia que mata por asfixia a peces y a otros animales que respiran bajo el agua. Esto se conoce con el nombre de eutrofia (etimológicamente "comer bien"). El río o el lago eutrofizado digamos que sufre un "empacho". Para corregir esta situación se pueden substituir los fosfatos por zeolitas que no contienen fósforo y en consecuencia no eutrofizan los ecosistemas acuáticos. Si en la etiqueta del detergente que compramos se indica que contienen fosfonatos en porcentaje superior al 30%, el detergente en cuestión eutrofiza. Mejor elegir los que contengan porcentajes bajos y, sobretodo, los que usen zeolitas.

Por otra parte también puntualizar que los contaminantes primero pasan por la depuradora antes de llegar al río. Al menos en la cuenca hidrográfica donde vivo (Besòs) las depuradoras tratan las aguas residuales antes de ser vertidas al río. Es decir, las depuradoras sanean las aguas que recogen el sistema de colectores y no al propio río. Otra cosa distinta es que para retirar los fosfatos las depuradoras han de estar dotadas de sistemas de retirada de nutrientes (lo que se conoce como tratamientos terciarios) y muchas de ellas carecen todavía de estos sistemas.

Vaya, perdonad el rollo patatero que os he clavado.

¡Felicidades por la web!

#2 — Alvy

Sobre lo de las depuradoras lo que yo he leído por ahí es que aunque las aguas acaban llegando en su mayoría a depuradoras durante ese camino puede haber filtraciones y eso acaba en las aguas subterráneas o en el subsuelo. No sé cuan cierto será ni en qué lugares sucede, pero me pareció razonable pensar que eso pueda suceder y sea un problema.