Por @Alvy — 10 de Mayo de 2008

Román, que nos ha enviado algunos «eco-consejos» muy interesantes que hemos ido publicando (como el de las neveras y el de los puestos de trabajo) nos comentó un aspecto sobre todos los consejos ecológicos que es muy interesante y que convendría explorar.

Podría denominarse Mínimo impacto, máximo efecto y tiene que ver con conseguir el máximo efecto de ahorro de energía, agua, reducción de emisiones o materiales contaminantes, reciclaje o económico, con el mínimo impacto personal en las costumbres o vida diaria.

Un ejemplo que nos propuso es que el efecto de apagar completamente el monitor de su ordenador en vez de dejarlo en stand-by puede ahorrar 0,9 kW al mes, mientras que un gesto con un impacto en las costumbres personales tan pequeño como es cerrar la puerta de su habitación cuando usa el aire acondicionado puede ahorrar unos 440 kW al mes.

Ambas acciones son sencillas, pero la segunda ahorra unas 500 veces más energía que la otra.

La diferencia sería pues que algunos consejos para llevar una vida más ecológica son más impactantes que otros y, aunque todos sean importantes, unos lo son más que otros si se observa el cálculo global. Está bien conocerlos todos, pero también cuán prioritarios o efectivos son, de cara a decidir si merece la pena el cambio en las costumbres diarias.

¿Se podría calcular cuales son los que más y mejor efecto producen, con el mínimo impacto? ¿Se ahorra tanto llenando con cubos el agua que sobra de la ducha o se podría compensar con creces esos pequeños ahorros simplemente lavando el coche en un sitio mejor? ¿Es mejor acortar las duchas o compensa infinitamente más comerse un chuletón menos? ¿Es mejor mirar la presión de los neumáticos o revisar el filtro del aire del coche? ¿Apagar el motor en las paradas, cerrar las ventanillas o compartir coche? ¿Todo lo anterior o cambiarse a un coche de combustible alternativo? ¿O lo definitivo sería abandonar de una vez por todas el coche?

Idealmente sería mejor hacerlo todo, pero también podría considerarse algo poco realista. Tal vez fuera mejor considerar todas las opciones pero incidir especialmente en las que más efecto tienen.

Por ahí sigue la página que hicimos con todos los eco-consejos que hemos recopilando hasta ahora. No sé si se podría hacer algo como elegir los diez mejores según su relación efecto/impacto, tal vez en dos o tres categorías (ahorro de energía, agua, emisiones contaminantes). O tal vez asignarles algún tipo de valoración con puntuaciones, por ejemplo, dos grupos de 1 a 5 estrellitas: según lo fácil que fuera aplicar y el gran efecto que consigan. El ejemplo del aire acondicionado tal vez podría ser un 5/5: muy fácil de aplicar pero con un enorme ahorro de energía; el de puestos de trabajo tal vez sería un 1/4: muy difícil de aplicar por temas personales, pero altamente efecto.

(Por cierto que creo que la lista va a dar como mucho para unos 140-150, más o menos.)

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2 comentarios

#1 — Farve

Tal vez el tema del aire acondicionado sea dificil conseguir volverlo ecologico, porque es un gasto muy elevado y muchas veces inecesario.

Si hace 25º hay que poner el aire acondicionado a 18? no podemos aguantar con 25º?

Que si hace 45º lo entiendo, pero cuantas veces en centros comerciales, en oficinas, en el cine y en otros tantos sitios no habeis llegado a pasar "casi frio"??
Y cuando sales a la calle te abrasas.

Esta bien lo de cerrar la puerta pero lo ideal seria no tener aire acondicionado, como otros tantos lujos de los que disfrutamos.

Saludos.

#2 — Miguel

Excelente filosofía. Para todo en la vida.

El detalle: Creo que los kW al mes deberían ser kW·h al mes. (El kW·h es una unidad de trabajo, y tiene sentido hablar de la cantidad de trabajo por mes, que sería una potencia. El kW al mes no significa nada).