Por @Wicho — 25 de Septiembre de 2012

Ruedas de una máquina Lorenz
Ruedas de cifrado de una máquina Lorenz - CC Matt Crypto

Si no se hubiera celebrado un juicio acerca de este caso no sé si acabaría de creérmelo, pero por lo visto un ciudadano francés se las apañó allá por 2008 para entrar en el servicio de atención de llamadas del departamento de deudas del Banco de Francia casi sin comerlo ni beberlo.

Resulta que estaba viendo si encontraba una forma de utilizar números de teléfono con tarificación especial usando y para ello iba probando distintos teléfonos –un poco al estilo del protagonista de Juegos de guerra– a ver si había suerte.

En un momento dado uno de los teléfonos a los que llamó, sin identificarse para nada como un servicio del Banco de Francia, le pidió una clave, y él introdujo la complicada clave 123456.

El sistema siguió sin identificarse, pero le dejó entrar, aunque por lo visto como no vio forma de hacer nada, colgó y siguió a lo suyo.

Pero los sistemas de ¿seguridad? del Banco de Francia sí detectaron su intrusión con lo que el servicio quedó bloqueado durante 48 horas mientras revisaban qué había pasado, e imagino que mientras rodaban algunas cabezas por allí.

Tras la denuncia oportuna la policía se puso en el caso, aunque hasta 2010 no fueron capaces de localizar a este individuo, a pesar de que se había registrado en Skype con sus datos reales, al parecer porque las peticiones de la justicia francesa a Skype, que tiene sede en Luxemburgo se retrasaron y se retrasaron y se retrasaron…

La cosa es que el pobre hombre fue detenido y llevado a juicio, aunque acaba de ser declarado inocente por el tribunal que llevaba el caso al no apreciar indicios de intencionalidad, tal y como se puede leer en Entré par hasard sur un serveur de la Banque de France, l'internaute est relaxé.

Ah, y parece ser que la clave 654321 también funcionaba :S

Y no, tan siquiera se puede decir que el hombre este haya hackeado nada.

(Vía Slashdot, sin tener que meter clave alguna ni nada).

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