Por @Wicho — 10 de Octubre de 2018

Un coffeemonster

Un día el diseñador alemán Stefan Kuhnigk derramó un poco de café sobre un papel durante una reunión de trabajo. La historia no guarda constancia de si la reunión era soporífera o qué pero a Stefan la mancha de café sobre el papel le sugirió un monstruo…

Y así nacieron los Coffeemonsters. Desde entonces ha dibujado más de 500 de estas simpáticas criaturas, muchas de ellas acompañadas de un breve texto que las describe o cuenta algo sobre ellas. Su técnica es echar el café sobre el papel, dejarlo secar entre 4 y 6 horas, y luego sacar lápices y rotuladores para dibujar el monstruo que surge de la mancha. Un poco a lo test de Roscharch pero de buen rollo.

Stefan vende los originales, reproducciones en series limitadas, y sobre camisetas, fundas para móviles, etc. Incluso hay un libro, The Coffeemonsters Book, que en su momento sacó a través de Kickstarter pero que ahora está disponible en Amazon:

Los Cofeemosters también andfan por Instagram y Facebook.

(Vía Cultura inquieta).

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